¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Qué tal estamos? Espero que con muchas ganas de encender los fogones, porque hoy os traigo una receta que os va a enamorar desde el primer bocado. Se trata de un Arroz Cremoso de Calabacín y Limón Confitado, una auténtica joya culinaria que combina la suavidad del risotto con el toque inesperado y vibrante del cítrico. Es de esos platos reconfortantes que te apetecen en cualquier momento del año, perfecto para una cena entre semana que quieres hacer especial, o para sorprender en una comida de fin de semana sin complicarte demasiado. La combinación del calabacín cremoso con la acidez dulzona del limón confitado es simplemente mágica, elevando un simple arroz a una experiencia gourmet. ¡Preparaos para disfrutar de cada cucharada!
Tiempo de preparación: 35 minutos
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 320 g de arroz Arborio o Carnaroli
- 2 calabacines medianos
- 1 cebolla pequeña o 2 chalotas
- 1 diente de ajo
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- 100 ml de vino blanco seco (opcional)
- 2 rodajas de limón confitado (más para decorar)
- 30 g de mantequilla fría
- 60 g de Parmigiano Reggiano rallado (o queso similar)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
- Unas ramitas de perejil fresco para decorar
Preparación paso a paso
- Pica finamente la cebolla (o chalotas) y el diente de ajo. Ralla uno de los calabacines y el otro córtalo en dados pequeños. Pica finamente las rodajas de limón confitado (reserva unas pequeñas tiras para decorar, si lo deseas).
- En una olla ancha y de fondo grueso, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados, y sofríe hasta que estén transparentes, unos 5-7 minutos.
- Incorpora los dados de calabacín y cocina por unos 3-4 minutos, hasta que empiecen a ablandarse ligeramente.
- Añade el arroz a la olla y tuéstalo, removiendo constantemente, durante 2 minutos hasta que los granos se vuelvan translúcidos en los bordes.
- Si decides usar vino blanco, viértelo ahora y deja que se evapore por completo, removiendo. Este paso aporta una capa extra de sabor.
- Comienza a añadir el caldo de verduras caliente, un cazo cada vez. Remueve el arroz suavemente y espera a que el líquido se absorba casi por completo antes de añadir el siguiente cazo.
- Aproximadamente a mitad de la cocción del arroz (unos 10 minutos), incorpora el calabacín rallado a la olla. Continúa añadiendo caldo y removiendo.
- El proceso total de cocción del arroz debería durar entre 18 y 20 minutos, o hasta que el arroz esté al dente (cocido pero ligeramente firme en el centro).
- Una vez el arroz esté en su punto, retira la olla del fuego. Añade la mantequilla fría cortada en dados pequeños, el Parmigiano Reggiano rallado y el limón confitado picado. Remueve enérgicamente durante un par de minutos para que todo se integre y el arroz adquiera esa cremosidad característica. Tapa la olla y deja reposar 2 minutos.
- Sirve inmediatamente en platos hondos, decorando con unas tiras de limón confitado y perejil fresco picado. ¡Disfruta!
Consejos de Nuria:
- Para un toque extra de sabor: Si te gusta experimentar, puedes añadir unas hebras de azafrán al caldo caliente antes de incorporarlo al arroz, le dará un color y aroma sublimes.
- Variantes con el calabacín: Si prefieres una textura más uniforme, puedes rallar todo el calabacín o incluso hacerlo puré antes de añadirlo al risotto. También puedes asar los dados de calabacín antes de incorporarlos para intensificar su sabor.
- El secreto de la cremosidad: El movimiento constante al remover el arroz es clave para liberar el almidón y conseguir esa textura melosa. Y el mantecado final con mantequilla fría y queso es insustituible.
- Si no tienes limón confitado: Aunque el sabor no será exactamente el mismo, puedes usar ralladura de limón fresco al final de la cocción y un chorrito de su zumo para aportar acidez, balanceando con una pizca de azúcar o sirope.
- Acompañamiento ideal: Este arroz es un plato completo por sí mismo, pero marida fantásticamente con un buen vino blanco seco y una ensalada verde ligera para refrescar el paladar.
¡Y listo! Ya tenéis en vuestras manos la receta para un Arroz Cremoso de Calabacín y Limón Confitado que es pura delicia. Una propuesta diferente, llena de sabor y con ese toque vibrante que solo el limón confitado puede aportar. Animaos a prepararlo y veréis cómo se convierte en uno de vuestros favoritos. No olvidéis dejarme vuestros comentarios contándome qué os ha parecido o si le habéis dado vuestro toque personal. Y si hay alguna receta que os apetezca que preparemos juntos, ¡ya sabéis dónde encontrarme! ¡Hasta la próxima, cocinillas!
Descubre más desde Hoy Cocina Nuria
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



