Crema templada de calabacín, albahaca y anacardos tostados

1 abril 2026 imagen

¡Hola, amantes de la cocina casera! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo una de esas recetas que te abrazan el alma sin pesarte el estómago, perfecta para esos días en los que buscas algo reconfortante pero ligero. Hablamos de una Crema templada de calabacín, albahaca y anacardos tostados. No es la típica crema fría de verano ni la sopa densa de invierno; su temperatura templada la hace ideal para las noches frescas de primavera o los atardeceres de otoño, cuando aún disfrutamos de los últimos rayos de sol pero el aire ya empieza a refrescar. Lo especial de esta crema es la armonía de sabores: la suavidad del calabacín, el toque fresco y aromático de la albahaca, y ese crunch inesperado y dulce que le aportan los anacardos tostados. ¡Una delicia que te conquistará desde la primera cucharada y que, además, es increíblemente sencilla de preparar!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 15 minutos (+ 20 minutos de cocción)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 3 calabacines medianos (unos 700g), lavados y troceados (no es necesario pelar si son ecológicos)
  • 1 cebolla pequeña, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, laminados
  • 750 ml de caldo de verduras (casero o bajo en sal)
  • Un puñado generoso de hojas frescas de albahaca (unas 20-30 hojas)
  • 50 g de anacardos crudos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Opcional: un chorrito de leche o bebida vegetal para mayor cremosidad
  1. Prepara los anacardos: Calienta una sartén pequeña a fuego medio-bajo sin aceite. Añade los anacardos crudos y tuéstalos durante 3-5 minutos, removiendo constantemente, hasta que estén ligeramente dorados y desprendan su aroma. Retíralos del fuego y resérvalos.
  2. Sofríe la base: En una olla mediana, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente, unos 5-7 minutos. Incorpora el ajo laminado y sofríe por un minuto más, con cuidado de que no se dore demasiado.
  3. Cocina el calabacín: Agrega los trozos de calabacín a la olla. Saltea durante unos 5 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que empiecen a ablandarse ligeramente.
  4. Añade el caldo y cocina: Vierte el caldo de verduras hasta cubrir el calabacín. Sazona con sal y pimienta al gusto. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego, tapa la olla y cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el calabacín esté muy tierno.
  5. Tritura la crema: Retira la olla del fuego. Incorpora la mitad de las hojas de albahaca fresca. Con una batidora de mano, tritura la mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea. Si la prefieres más líquida, puedes añadir un poco más de caldo caliente. Si deseas un extra de cremosidad, este es el momento de añadir el chorrito de leche o bebida vegetal.
  6. Ajusta y sirve: Prueba y ajusta la sazón si fuera necesario. Sirve la crema templada en cuencos individuales. Decora cada ración con las hojas de albahaca restantes y los anacardos tostados reservados. ¡Y a disfrutar!
  • Versión Vegana/Sin lactosa: Esta receta es naturalmente vegana si usas caldo de verduras y, si optas por el extra de cremosidad, una bebida vegetal como avena o soja sin azucar.
  • Intensifica el sabor: Para un sabor aún más profundo, puedes asar los calabacines antes de cocerlos. Córtalos en rodajas, rocía con aceite, sal y pimienta, y ásalos a 200°C (390°F) durante 15-20 minutos. Luego, sigue con la receta a partir del paso 2.
  • Toque cítrico: Unas gotas de zumo de limón o lima justo antes de servir realzan la frescura de la albahaca y equilibran los sabores. ¡No te lo saltes!
  • Varía los frutos secos: Si no tienes anacardos, puedes usar almendras laminadas, piñones o incluso unas semillas de calabaza tostadas para un toque crujiente diferente.
  • Acompañamiento: Esta crema es perfecta por sí sola, pero también combina de maravilla con unos picatostes caseros, unas rebanadas de pan tostado con un poco de ajo, o incluso con un huevo poché para una cena más completa.

Como veis, esta Crema templada de calabacín, albahaca y anacardos tostados es mucho más que un simple plato: es una invitación a disfrutar de los pequeños placeres de la cocina con ingredientes sencillos y llenos de sabor. Es perfecta para sorprender sin complicaciones, para una cena entre semana o como entrante elegante. Espero de corazón que os animéis a probarla y que se convierta en una de vuestras favoritas. Contadme en los comentarios qué os ha parecido o si le habéis añadido algún toque especial. Y recordad, si tenéis alguna receta en mente que os gustaría ver por aquí, no dudéis en sugerírmela a través del formulario. ¡Hasta la próxima!


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