Galletas rústicas de almendra y chocolate negro

10 marzo 2026 imagen

¡Hola, queridos amantes de lo casero! ¿Hay algo más reconfortante que el aroma a galletas recién horneadas inundando vuestra cocina? Para mí, es pura magia. Hoy os traigo una receta que se ha convertido en una de mis favoritas para esos momentos en los que buscamos algo sencillo pero con un toque especial: las Galletas Rústicas de Almendra y Chocolate Negro. Son perfectas para acompañar un café por la tarde, para la merienda de los niños (¡y no tan niños!), o simplemente para darte un capricho dulce después de un día largo. Su textura ligeramente crujiente por fuera y tierna por dentro, junto al contraste de la almendra con el amargor del chocolate, las hace absolutamente irresistibles. Preparaos para disfrutar de un bocado lleno de sabor y tradición.

  • 🕒 Tiempo de preparación: 20 minutos (activa) + 15 minutos (horneado)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 18-20 galletas
  • 250 g de harina de trigo todo uso
  • 125 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 100 g de azúcar moreno (o una mezcla de blanco y moreno al 50%)
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo (impulsor químico)
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 80 g de almendras crudas o tostadas, troceadas groseramente
  • 100 g de chocolate negro de buena calidad (mínimo 70% cacao), picado en trozos grandes
  1. Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Prepara una bandeja de horno cubriéndola con papel de hornear.
  2. En un bol grande, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar (moreno o la mezcla) hasta obtener una crema suave y ligeramente blanquecina. Puedes usar una batidora eléctrica o varillas manuales.
  3. Incorpora el huevo y el extracto de vainilla, batiendo bien después de cada adición hasta que todo esté perfectamente integrado y la mezcla sea homogénea.
  4. En otro bol, tamiza la harina junto con la levadura en polvo y la sal. Mezcla bien estos ingredientes secos.
  5. Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en tres tandas, integrándolos suavemente con una espátula o cuchara de madera. No amases en exceso, solo hasta que no queden rastros de harina.
  6. Incorpora las almendras troceadas y los trozos de chocolate negro a la masa, distribuyéndolos de manera uniforme.
  7. Con la ayuda de una cuchara de helado o dos cucharas soperas, forma bolas de masa del tamaño de una nuez grande y colócalas sobre la bandeja de horno preparada, dejando suficiente espacio entre ellas ya que se expandirán un poco durante el horneado. No es necesario aplastarlas, su forma rústica es parte de su encanto.
  8. Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro aún parezca un poco blando (se endurecerán al enfriar). El tiempo exacto puede variar según tu horno.
  9. Retira la bandeja del horno y deja las galletas reposar en ella durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo. Esto ayudará a que terminen de cocerse y adquieran la textura deseada.
  • Personaliza el chocolate: Si no eres muy fan del chocolate negro intenso, puedes usar uno con un porcentaje de cacao más bajo (50-60%) o incluso combinarlo con un poco de chocolate con leche. ¡Experimenta!
  • Tostado extra de almendras: Para un sabor aún más pronunciado, puedes tostar las almendras ligeramente en una sartén seca antes de trocearlas e incorporarlas a la masa. El aroma será increíble.
  • El toque rústico perfecto: No te preocupes si las galletas no quedan todas iguales o perfectamente redondas. Su encanto reside precisamente en esa apariencia «hecha en casa». Incluso puedes dejarlas un poco más irregulares.
  • Conservación: Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantendrán deliciosas durante 3-5 días. Si las guardas en la nevera, recuperarán su textura si las sacas un rato antes de consumirlas.
  • Congela la masa: ¿Quieres tener galletas caseras siempre a mano? Forma las bolas de masa y congélalas en una bandeja hasta que estén duras. Luego, guárdalas en una bolsa de congelación. Cuando te apetezca hornear, colócalas directamente del congelador al horno, añadiendo 2-4 minutos más al tiempo de cocción.
  • Un extra de sal: Justo al sacarlas del horno, puedes espolvorear unas escamas de sal marina por encima. Potenciará el sabor del chocolate y la almendra de una forma sorprendente.

¡Y listo! Ya tienes unas Galletas Rústicas de Almendra y Chocolate Negro que harán las delicias de todos. Esas migas en el plato, ese primer bocado… no tienen precio, ¿verdad? Espero de corazón que disfrutéis mucho preparándolas y, sobre todo, compartiéndolas. Si las probáis, no dudéis en dejarme un comentario contándome qué tal os han salido, ¡me encantará leeros! Y si tenéis alguna sugerencia para futuras recetas o variantes de estas galletas, ya sabéis que podéis pedírmelo a través del formulario. ¡Hasta la próxima receta!


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