¡Hola, amantes de los sabores vibrantes y las recetas que alegran la vista y el paladar! Hoy os traigo una maravilla que, os lo aseguro, se convertirá en un imprescindible en vuestro recetario: nuestro Hummus de remolacha asada y comino. Ya sabéis cuánto me gusta darle un toque especial a los clásicos, y con este hummus no solo conseguiremos una explosión de color fucsia que enamora a primera vista, sino también un perfil de sabor complejo y delicioso gracias a la dulzura terrosa de la remolacha asada y el toque cálido y exótico del comino. Es la opción perfecta para esos aperitivos con amigos, una cena ligera o incluso para llevar en tu tupper al trabajo. Saludable, original y sorprendentemente fácil de hacer, ¿quién se resiste?
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 45 minutos de horneado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4-6 personas
Ingredientes
- 2 remolachas medianas frescas (unos 300g)
- 1 lata de garbanzos cocidos (400g peso escurrido)
- 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
- 2 dientes de ajo pequeños o 1 grande
- Zumo de 1 limón mediano (unas 3-4 cucharadas)
- 1 cucharadita de comino molido (y un poco más para decorar)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (y un chorrito para asar y decorar)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 2-4 cucharadas de agua fría (o el líquido de cocción de los garbanzos)
- Opcional: Semillas de sésamo o perejil fresco para decorar
Preparación paso a paso
- Preparamos la remolacha: Lava bien las remolachas, sécalas y frota un poco de aceite de oliva y una pizca de sal sobre ellas. Envuelve cada remolacha individualmente en papel de aluminio.
- Horneamos la remolacha: Precalienta el horno a 200°C (400°F). Coloca las remolachas envueltas en una bandeja de horno y ásalas durante unos 45-60 minutos, o hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor. El tiempo puede variar según el tamaño.
- Enfriamos y pelamos: Una vez asadas, retira las remolachas del horno y déjalas enfriar lo suficiente como para poder manejarlas. Pélalas (la piel debería salir fácilmente frotando con un paño de cocina o las manos) y córtalas en trozos.
- Preparamos los garbanzos: Mientras la remolacha se enfría, escurre y enjuaga los garbanzos cocidos bajo el grifo.
- Mezclamos todo: En un procesador de alimentos o batidora potente, añade los trozos de remolacha asada, los garbanzos escurridos, el tahini, los dientes de ajo pelados, el zumo de limón, el comino molido, 4 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta.
- Trituramos: Tritura la mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea. Si la textura es demasiado densa, añade una o dos cucharadas de agua fría (o el líquido de cocción de los garbanzos) hasta conseguir la consistencia deseada. Vuelve a triturar.
- Rectificamos el sabor: Prueba el hummus y ajusta la sal, el zumo de limón o el comino si lo consideras necesario. A veces, un toquecito extra de cada uno puede marcar la diferencia.
- Servimos: Pasa el hummus a un cuenco, haz un remolino en la superficie con una cuchara y rocía con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Espolvorea un poco más de comino molido o unas semillas de sésamo tostadas y, si te apetece, unas hojitas de perejil fresco picado para decorar.
Consejos de Nuria:
- Para una textura extra suave: Si tienes tiempo y paciencia, puedes pelar los garbanzos antes de triturarlos. Es un paso opcional, pero notarás la diferencia en la cremosidad.
- Ideas para servir: Este hummus es espectacular con crudités de verduras (zanahoria, pepino, apio), pan de pita tostado o crackers. También es una base fantástica para unas tostas con aguacate o queso feta desmenuzado.
- Variantes de sabor: Si te gusta el picante, añade una pizca de pimentón picante o cayena molida a la mezcla. Unas hojas de cilantro fresco también combinan de maravilla con la remolacha y el comino.
- Conservación: Guarda el hummus en un recipiente hermético en el frigorífico. Se mantendrá delicioso hasta 3-4 días. La remolacha tiende a oscurecer ligeramente con el tiempo, pero el sabor seguirá siendo excelente.
- Aprovecha el horno: Si vas a asar las remolachas, puedes aprovechar para asar también otros vegetales (pimientos, calabacín) y tener listos otros ingredientes para otras comidas de la semana.
Espero de corazón que os animéis a preparar este hummus tan especial y que os sorprenda tanto como a mí. Es una forma maravillosa de incorporar verduras a nuestra dieta de una manera divertida y deliciosa. Contadme en los comentarios qué os parece y con qué lo habéis acompañado. Y si hay alguna receta que os gustaría que versionara o que compartiera con vosotros, no dudéis en decírmelo a través del formulario de contacto. ¡Hasta la próxima receta!
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