¡Hola, golosos y amantes de las pequeñas delicias! ¿Estáis listos para un bocado que os transportará directamente al paraíso de los sabores? Hoy os traigo una joya que, además de ser increíblemente fácil de preparar, dejará a todos con la boca abierta: nuestras Mini tartaletas de chocolate blanco y frambuesa especiada. Imaginaos la cremosidad del chocolate blanco fundiéndose en vuestra boca, seguido por el toque justo de acidez y un misterioso aroma especiado que solo las frambuesas pueden aportar. Son perfectas para cualquier ocasión: desde un café con amigas hasta el postre de una cena especial, o simplemente para darte un capricho. La combinación de lo dulce, lo ácido y ese toque exótico es, sencillamente, magia pura. ¡Vamos a descubrirlas!
Tiempo de preparación: 40 minutos (+ 30 minutos de marinado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 10-12 mini tartaletas
Ingredientes
- Masa quebrada: 1 lámina (redonda, refrigerada)
- Chocolate blanco: 200 g
- Nata para montar (mín. 35% M.G.): 150 ml
- Mantequilla sin sal: 20 g
- Frambuesas frescas: 200 g
- Azúcar glas: 2 cucharadas (para las frambuesas)
- Canela en polvo: 1/2 cucharadita
- Cardamomo molido: 1/4 cucharadita (opcional, pero ¡muy recomendable!)
- Pimienta rosa molida: Una pizca (opcional, para un toque extra)
- Hojas de menta fresca: Para decorar
Preparación paso a paso
- Prepara las frambuesas especiadas: En un bol pequeño, mezcla las frambuesas frescas con el azúcar glas, la canela, el cardamomo y la pizca de pimienta rosa. Remueve suavemente y deja macerar en la nevera durante al menos 30 minutos. Esto ayudará a que las frambuesas liberen sus jugos y absorban los aromas de las especias.
- Hornea las bases de las tartaletas: Precalienta el horno a 180°C. Extiende la lámina de masa quebrada y, con un cortador redondo (o un vaso) del tamaño deseado para tus mini tartaletas, corta círculos de masa. Coloca cada círculo en moldes individuales para mini tartaletas (si no son antiadherentes, engrasa y enharina previamente). Pincha la base con un tenedor varias veces y hornea durante 10-12 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas. Retira del horno y deja enfriar por completo sobre una rejilla.
- Prepara el ganache de chocolate blanco: Trocea el chocolate blanco y ponlo en un bol resistente al calor. En un cazo pequeño, calienta la nata para montar junto con la mantequilla a fuego medio, hasta que empiece a hervir suavemente (sin que hierva a borbotones). Retira del fuego y vierte la nata caliente sobre el chocolate blanco troceado. Deja reposar un minuto y luego remueve suavemente con una espátula o varillas hasta obtener una crema lisa, brillante y sin grumos.
- Monta las mini tartaletas: Una vez que las bases de masa estén frías, vierte el ganache de chocolate blanco en cada una, llenándolas hasta casi el borde. Deja que el ganache se temple un poco a temperatura ambiente (unos 10-15 minutos) antes de añadir las frambuesas.
- Decora y sirve: Coloca varias frambuesas especiadas sobre cada tartaleta de chocolate blanco. Si quieres, puedes añadir unas hojitas de menta fresca para dar un toque de color y aroma. Refrigera las tartaletas durante al menos 30 minutos para que el ganache adquiera una consistencia firme. Sirve frías y disfruta de esta explosión de sabor.
Consejos de Nuria:
- Variantes de fruta: Si no tienes frambuesas, prueba con arándanos o fresas troceadas. También puedes usar cerezas deshuesadas y maceradas con las mismas especias para un toque aún más exótico.
- Intensidad del especiado: Las cantidades de especias son una sugerencia. Ajusta a tu gusto: si te encanta el cardamomo, ¡adelante con un poco más! Si prefieres un toque sutil, reduce las cantidades.
- Ganache perfecto: Para un ganache más ligero, puedes usar solo nata. La mantequilla le da un extra de brillo y cremosidad. Si el ganache te queda demasiado líquido, déjalo enfriar un poco más en la nevera antes de rellenar.
- Conservación: Estas tartaletas se mantienen deliciosas en un recipiente hermético en la nevera durante 2-3 días. Sácalas unos minutos antes de servir para que el ganache no esté demasiado duro.
- Masa casera: Si te animas a hacer la masa quebrada desde cero, usa una receta clásica con mantequilla fría para una base crujiente y deliciosa. ¡Marcará la diferencia!
Y ahí lo tenéis, una receta que parece de alta repostería pero que esconde una sencillez asombrosa. Estas Mini tartaletas de chocolate blanco y frambuesa especiada son la prueba de que no necesitas horas en la cocina para crear algo realmente especial. Anímate a prepararlas y a sorprender a tus seres queridos (o a ti misma/o). Si te ha gustado esta receta, ¡no dudes en dejarme un comentario! Y si tienes alguna idea o quieres que prepare una variante de este postre o cualquier otra delicia, solo tienes que pedírmelo en el formulario de contacto. ¡Hasta la próxima aventura culinaria!
Descubre más desde Hoy Cocina Nuria
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



