¡Hola, amantes de lo dulce! ¿Hay algo más reconfortante que cerrar una comida especial con un postre que evoque recuerdos y sonrisas? Hoy os traigo una receta que es pura magia: nuestra Mousse de turrón blanco con crumble de almendra. Este postre es un abrazo en forma de bocado, ideal para esas celebraciones familiares o simplemente para darte un capricho gourmet cualquier fin de semana. Aunque el turrón nos transporta directamente a la Navidad, esta mousse es tan ligera y elegante que se adapta perfectamente a cualquier época del año, transformando el clásico sabor del turrón de Jijona en una experiencia sofisticada y sorprendentemente refrescante. Olvídate de los postres pesados; aquí combinamos la cremosidad sublime con un toque crujiente que te va a conquistar. ¿Estáis listos para endulzar vuestro día de una forma inolvidable?
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 3 horas de refrigeración)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 6 personas
Ingredientes
- Para la mousse:
- 200 g de turrón de Jijona (blando)
- 400 ml de nata para montar (mín. 35% M.G.), muy fría
- 50 g de azúcar glas (opcional, si el turrón ya es muy dulce)
- 3 hojas de gelatina (unos 6 g)
- 50 ml de leche entera
- Para el crumble de almendra:
- 50 g de almendra molida
- 50 g de harina de trigo de todo uso
- 40 g de mantequilla fría, cortada en cubos pequeños
- 30 g de azúcar moreno
- Una pizca de sal
- Para decorar (opcional):
- Unas hojitas de menta fresca
- Unas almendras laminadas tostadas
Preparación paso a paso
- Preparamos la mousse: En un cuenco con agua fría, hidrata las hojas de gelatina durante unos 5-10 minutos hasta que estén blandas.
- Mientras tanto, calienta la leche en un cazo pequeño sin que llegue a hervir. Retira del fuego. Escurre bien las hojas de gelatina e incorpóralas a la leche caliente, removiendo hasta que se disuelvan por completo. Reserva.
- Desmenuza el turrón de Jijona en un bol. Vierte la mezcla de leche y gelatina sobre el turrón y remueve bien. Si quieres una textura perfectamente lisa, puedes triturar con una batidora de mano hasta obtener una crema homogénea. Deja que esta mezcla se temple a temperatura ambiente.
- En un bol grande y bien frío (puedes enfriarlo previamente en el congelador), monta la nata con el azúcar glas (si decides usarlo) hasta obtener una nata con picos suaves. Ten cuidado de no montarla en exceso.
- Con movimientos suaves y envolventes, incorpora la nata montada a la crema de turrón ya templada. Hazlo poco a poco para que la mousse conserve todo su aire y ligereza.
- Vierte la mousse en copas individuales o en un recipiente grande y refrigera en la nevera durante al menos 3 horas, o preferiblemente toda la noche, hasta que esté bien cuajada.
- Preparamos el crumble de almendra: Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo.
- En un bol, mezcla la almendra molida, la harina de trigo, el azúcar moreno y la pizca de sal.
- Añade la mantequilla fría cortada en cubos y, con las yemas de los dedos, trabaja la mezcla hasta obtener una textura de migas gruesas.
- Extiende las migas sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Hornea durante 10-12 minutos, o hasta que el crumble esté dorado y crujiente. Retira del horno y deja enfriar completamente sobre la bandeja. Al enfriar, se endurecerá.
- Montaje y presentación: Justo antes de servir, retira la mousse de la nevera. Espolvorea generosamente el crumble de almendra frío por encima de cada copa. Si lo deseas, decora con unas hojitas de menta o unas almendras laminadas tostadas.
Consejos de Nuria:
- Para un toque extra de sabor: Si te apetece, puedes añadir un chorrito de ron, brandy o licor de almendras (Amaretto) a la mezcla de turrón para un toque adulto y aromático. ¡Le sienta de maravilla!
- ¿No te gusta tan dulce? El turrón de Jijona ya es bastante dulce por sí mismo. Te sugiero probar la mezcla de turrón y leche antes de añadir la nata montada y ajustar la cantidad de azúcar glas o incluso omitirlo si lo prefieres menos dulce.
- Variantes en el crumble: Experimenta con otras opciones para el crumble. Puedes usar avellanas o nueces en lugar de almendras, o añadir un poco de canela en polvo o ralladura de limón a la masa para un aroma diferente.
- Textura perfecta de la mousse: Asegúrate de que la mezcla de turrón con gelatina esté bien templada (casi fría) antes de incorporarla a la nata montada. Si está caliente, derretirá la nata y la mousse no tendrá la consistencia deseada.
- Conservación: La mousse, sin el crumble, se conserva perfectamente en la nevera hasta 2-3 días. El crumble es mejor añadirlo justo antes de servir para que mantenga su textura crujiente y no se ablande con la humedad.
¿A que es una maravilla? Este Mousse de turrón blanco con crumble de almendra es la prueba de que los postres caseros pueden ser espectaculares sin complicarse la vida. Anímate a prepararlo y sorprende a todos con esta delicia que combina la tradición con un toque moderno. ¡Me encantaría saber qué te parece! Déjame tu comentario abajo y cuéntame tu experiencia. Y si tienes alguna sugerencia para la próxima receta o te gustaría ver una variante de este postre, ¡no dudes en pedírmelo a través del formulario!
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