Mousse ligera de chocolate negro y cardamomo

25 enero 2026 imagen

¡Hola, amantes del buen postre! ¿Quién no adora una mousse de chocolate? Esa textura etérea que se deshace en la boca, ese sabor intenso que nos transporta al paraíso… Pero hoy vamos un paso más allá, elevando un clásico a una experiencia sensorial única. Prepárense para descubrir mi Mousse Ligera de Chocolate Negro y Cardamomo. No es la típica mousse; es una caricia para el paladar, una sorpresa aromática que despierta los sentidos. El cardamomo, con sus notas cítricas y ligeramente picantes, se fusiona de maravilla con la profundidad del chocolate negro, creando un postre sofisticado pero sorprendentemente fácil de hacer. Ideal para cerrar con broche de oro una cena especial, o simplemente para darse un capricho gourmet cualquier día. ¡Verán qué fácil es impresionar con este pequeño lujo casero!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (+ mínimo 4 horas de refrigeración)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 150g de chocolate negro de buena calidad (mínimo 70% cacao)
  • 3 huevos grandes (separadas claras y yemas)
  • 70g de azúcar glas (o azúcar normal muy fino)
  • 200ml de nata para montar (crema de leche con 35% de materia grasa)
  • 1 cucharadita de cardamomo molido (o las semillas de 5-6 vainas machacadas)
  • Una pizca de sal
  • Opcional: 1 cucharada de licor (ron, brandy o licor de naranja)
  1. Prepara el chocolate: Trocea el chocolate negro y fúndelo al baño maría o en el microondas a baja potencia, removiendo cada 30 segundos, hasta que esté completamente liso. Reserva y deja que temple un poco.
  2. Infusiona el cardamomo: En un cazo pequeño, calienta la nata a fuego medio sin que llegue a hervir. Si usas semillas de cardamomo, añádelas a la nata caliente y deja infusionar durante unos 10 minutos. Si usas cardamomo molido, añádelo directamente a la nata y mezcla bien. Cuela la nata si usaste las semillas enteras. Deja enfriar completamente.
  3. Bate las yemas: En un bol, bate las yemas con la mitad del azúcar glas (35g) hasta obtener una mezcla pálida y espumosa. Si deseas, incorpora el licor en este punto.
  4. Mezcla el chocolate: Vierte el chocolate fundido y templado sobre la mezcla de yemas y bate suavemente hasta que se integre por completo.
  5. Monta la nata: Una vez fría, monta la nata infusionada con el cardamomo hasta que esté firme pero sin llegar a ser mantequilla. Con movimientos envolventes, incorpórala a la mezcla de chocolate y yemas.
  6. Monta las claras: En otro bol limpio y seco, bate las claras a punto de nieve con la pizca de sal. Cuando empiecen a espumar, añade el resto del azúcar glas (los otros 35g) poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue brillante y firme.
  7. Integra las claras: Añade un tercio de las claras montadas a la mezcla de chocolate para aligerarla. Luego, incorpora el resto de las claras con movimientos suaves y envolventes, de abajo hacia arriba, para mantener la aireación y la ligereza de la mousse.
  8. Refrigera: Vierte la mousse en copas individuales o en un bol grande. Cubre con papel film y refrigera un mínimo de 4 horas, o idealmente toda la noche, para que adquiera la consistencia perfecta.
  • La calidad importa: Utiliza un buen chocolate negro; su sabor es el protagonista. Un porcentaje alto de cacao (70% o más) dará una mousse más intensa y menos dulce.
  • Variantes de sabor: Si el cardamomo no es lo tuyo, puedes sustituirlo por ralladura de naranja o mandarina, unas gotas de esencia de vainilla natural, un toque de café instantáneo disuelto en la nata, o incluso una pizca de chile en polvo para los más atrevidos.
  • Textura perfecta: Asegúrate de que las claras estén a punto de nieve bien firme y la nata bien montada pero sin pasarse. Al incorporarlas, hazlo con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire y conseguir esa ligereza deseada.
  • Presentación: Sirve la mousse en copas de postre individuales y decora con virutas de chocolate, unos granos de cardamomo (si te gusta masticarlos), frutos rojos frescos como frambuesas o cerezas, o unas hojitas de menta para un contraste de color y frescor.
  • Consejo extra para principiantes: Si temes usar huevos crudos, busca recetas de mousse sin huevo o pasteuriza las yemas calentándolas al baño maría con el azúcar hasta alcanzar 65°C, removiendo constantemente.

¡Y voilà! Con estos sencillos pasos, tendrán en su mesa un postre que no dejará indiferente a nadie. La Mousse Ligera de Chocolate Negro y Cardamomo es esa sorpresa gourmet que todos recordarán. Anímense a prepararla y, por favor, ¡no olviden contarme su experiencia y compartirme sus fotos! Si tienen alguna duda o les gustaría que explorara alguna variante, déjenme un comentario o usen el formulario de contacto para sugerirme la próxima receta. ¡Nos leemos pronto!


Descubre más desde Hoy Cocina Nuria

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio