¡Hola, amantes de los sabores que abrazan el alma! Hoy vengo con una receta que es pura magia para los sentidos, especialmente ahora que los días se acortan y buscamos ese calorcito hogareño: nuestro irresistible Pan de jengibre con glaseado cítrico. ¿Hay algo más reconfortante que el aroma del jengibre, la canela y el clavo recién horneados invadiendo cada rincón de tu cocina? Este pan no es solo un dulce; es una experiencia, un viaje directo a los recuerdos de la infancia y a esas tardes de invierno perfectas junto a una taza de té o café. La combinación de las especias cálidas del jengibre con el toque vibrante y fresco del glaseado cítrico es, simplemente, una maravilla. Es ideal para el desayuno, la merienda o como postre ligero, y te aseguro que se convertirá en el protagonista de cualquier reunión. ¡Prepárense para hornear felicidad!
Tiempo de preparación: 30 minutos de preparación activa + 40-45 minutos de horneado
Dificultad: Fácil
Raciones: 8-10 porciones
Ingredientes
- 200g de harina de trigo todo uso
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de clavo molido
- 1/4 cucharadita de nuez moscada molida (opcional)
- 1/4 cucharadita de sal
- 100g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 100g de azúcar moreno
- 1 huevo grande
- 120ml de melaza (o miel oscura si no encuentras melaza)
- 120ml de leche (entera o semidesnatada)
Para el glaseado cítrico:
- 150g de azúcar glas (azúcar en polvo)
- 2-3 cucharadas de zumo de limón o naranja recién exprimido
- Ralladura fina de 1/2 limón o naranja (opcional, para extra aroma)
Preparación paso a paso
- Precalentar el horno y preparar el molde: Precalienta tu horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina un molde de pan (tipo loaf pan) de aproximadamente 20×10 cm, o fórralo con papel de horno dejando que sobresalga por los lados para desmoldar fácilmente.
- Mezclar los ingredientes secos: En un bol mediano, tamiza la harina, el bicarbonato de sodio, el jengibre molido, la canela, el clavo, la nuez moscada (si la usas) y la sal. Mezcla bien y reserva.
- Batir mantequilla y azúcar: En un bol grande, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar moreno usando una batidora eléctrica, hasta obtener una mezcla suave y cremosa (unos 2-3 minutos).
- Añadir huevo y melaza: Incorpora el huevo a la mezcla de mantequilla y azúcar, batiendo bien hasta que esté completamente integrado. Luego, añade la melaza y bate de nuevo hasta que la mezcla sea homogénea y de color oscuro.
- Incorporar ingredientes secos y líquidos: Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en tres adiciones, alternando con la leche en dos adiciones, comenzando y terminando con los ingredientes secos. Mezcla solo hasta que se combinen, sin sobrebatir, para evitar que el pan quede duro.
- Hornear el pan: Vierte la masa en el molde preparado y extiéndela uniformemente. Hornea durante 40-45 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Enfriar: Una vez horneado, retira el pan del horno y déjalo enfriar en el molde durante unos 10-15 minutos antes de desmoldarlo y pasarlo a una rejilla para que se enfríe completamente. Es importante que esté frío antes de aplicar el glaseado.
- Preparar el glaseado cítrico: Mientras el pan se enfría, prepara el glaseado. En un bol pequeño, mezcla el azúcar glas con 2 cucharadas de zumo de limón o naranja. Bate bien hasta obtener una consistencia espesa pero vertible. Si lo deseas más líquido, añade unas gotas más de zumo; si lo quieres más espeso, un poco más de azúcar glas. Incorpora la ralladura cítrica si la usas.
- Glasear y servir: Una vez que el pan esté completamente frío, vierte el glaseado por encima, dejándolo caer suavemente por los lados. Deja que el glaseado se asiente un poco antes de cortar y servir. ¡Disfruta!
Consejos de Nuria:
- Personaliza tus especias: Si eres fan del picante, puedes añadir una pizca de pimienta negra recién molida o un poco más de jengibre. Para un toque más exótico, prueba con cardamomo.
- Para un pan más húmedo: Asegúrate de no sobrebatir la masa. Mezcla solo hasta que los ingredientes se integren. Un chorrito extra de melaza también ayuda a mantener la humedad.
- Glaseado al gusto: Si prefieres un glaseado más potente, puedes reducir la cantidad de azúcar glas y aumentar el zumo de limón, o incluso usar zumo de lima para un toque más ácido. También puedes optar por un glaseado de queso crema si buscas algo más cremoso.
- Añadidos extra: Prueba a incorporar a la masa trocitos de fruta confitada, nueces picadas o incluso un puñado de pasas maceradas en ron para un pan de jengibre aún más festivo y con textura.
- Conservación: Guarda tu pan de jengibre en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantendrá fresco y delicioso durante 3-4 días. ¡Si es que dura tanto!
Espero de corazón que esta receta de Pan de jengibre con glaseado cítrico os llene de alegría y de ese aroma inconfundible que tanto nos gusta. Es una forma sencilla y deliciosa de traer un poco de magia a vuestro hogar. No dudéis en probarla y, por supuesto, contadme en los comentarios qué os ha parecido. ¡Me encanta leer vuestras experiencias! Y si hay alguna receta especial que os gustaría ver por aquí, ¡no dudéis en pedirla a través de nuestro formulario de contacto!
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