¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Qué tal si hoy nos embarcamos en una aventura culinaria que nos llevará a la mesa con una sonrisa? Porque hay recetas que, por su sencillez y su delicioso resultado, se ganan un hueco en nuestro recetario, ¿verdad? Y este pan plano de yogur con semillas y aceite aromatizado es, sin duda, una de ellas. Es de esas maravillas que te salvan una cena improvisada, acompañan un brunch de fin de semana como reyes o simplemente se convierten en tu capricho salado a media tarde. Su textura es suave y ligeramente elástica por dentro, con ese toque crujiente de las semillas y una explosión de sabor gracias al aceite infusionado. Prepárense para disfrutar de un pan casero que no solo es increíblemente fácil de hacer, sino que también es adictivo. ¡Manos a la masa!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de marinado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- Para el pan plano:
- 250g de harina de trigo de todo uso
- 150g de yogur natural sin azúcar (griego o normal)
- 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
- 1/2 cucharadita de sal
- 60-80ml de agua tibia (ajustar según la consistencia de la masa)
- 2 cucharadas de mezcla de semillas (sésamo, nigella, chía, amapola)
- Para el aceite aromatizado:
- 50ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo, laminados finamente
- 1 ramita pequeña de romero fresco
- 1/2 cucharadita de copos de chile (opcional, para un toque picante)
- Una pizca de sal marina en escamas (para espolvorear)
Preparación paso a paso
- Prepara el aceite aromatizado: En un recipiente pequeño, mezcla el aceite de oliva, el ajo laminado, la ramita de romero y los copos de chile (si los usas). Deja macerar mientras preparas la masa. Si quieres un sabor más intenso y rápido, calienta el aceite suavemente con los ingredientes a fuego muy bajo durante 5 minutos y luego retira del fuego para que se enfríe.
- Haz la masa para el pan: En un bol grande, mezcla la harina, la levadura química y la sal. Haz un hueco en el centro y añade el yogur y la mitad del agua tibia. Mezcla con una cuchara o espátula hasta que se incorpore.
- Amasa: Vierte la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 5-7 minutos, añadiendo poco a poco el resto del agua si es necesario, hasta obtener una masa suave, elástica y que no se pegue a las manos. La clave es una masa manejable.
- Deja reposar: Forma una bola con la masa, úntala ligeramente con aceite de oliva, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar en un lugar cálido durante al menos 30 minutos. Esto ayudará a que la masa se relaje y sea más fácil de estirar.
- Forma los panes: Divide la masa en 4-6 porciones iguales. En una superficie ligeramente enharinada, estira cada porción con un rodillo hasta obtener un círculo u óvalo fino (de unos 3-4 mm de grosor). Espolvorea generosamente con las semillas variadas por un lado y presiona suavemente para que se adhieran.
- Cocina los panes: Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto. Una vez caliente, coloca un pan plano con el lado de las semillas hacia arriba. Cocina durante 2-3 minutos por cada lado, o hasta que el pan se dore y aparezcan burbujas en la superficie. Si es necesario, reduce un poco el fuego para que no se quemen. Repite con el resto de los panes.
- Sirve y disfruta: Una vez cocinados, transfiere los panes a un plato. Pincela generosamente cada pan con el aceite aromatizado que preparaste y espolvorea con una pizca de sal marina en escamas. Sirve inmediatamente.
Consejos de Nuria:
- La masa es clave: No te preocupes si la masa se siente un poco pegajosa al principio, la adición de harina y el amasado harán que sea suave y elástica. Si sigue muy pegajosa, añade una cucharadita más de harina; si está muy seca, una de agua.
- Variantes de semillas: ¡Creatividad al poder! Prueba con semillas de calabaza, girasol o lino para darle un toque diferente a cada pan. Incluso puedes añadir especias en polvo a la masa, como comino o pimentón.
- Potencia el aceite aromatizado: Además de ajo y romero, puedes experimentar con hojas de orégano fresco, ralladura de limón o incluso un toque de pimienta negra recién molida para tu aceite. Para una nota ahumada, un pimentón de la Vera dulce sería fantástico.
- Conservación: Si te sobra algún pan (¡cosa rara!), guárdalo en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Al día siguiente, puedes recalentarlos brevemente en una sartén caliente o en la tostadora para devolverles su frescura.
- Ideas para servir: Este pan es el compañero perfecto para hummus casero, labneh, guacamole, o para mojar en guisos y sopas. También puedes usarlo como base para mini pizzas o para hacer sándwiches.
Espero de corazón que esta receta de pan plano de yogur con semillas y aceite aromatizado se convierta en una de esas joyitas que siempre tienes a mano. Es sencilla, gratificante y, sobre todo, deliciosa. Anímense a prepararla y a experimentar con sus propias variaciones. Me encantaría saber cómo les queda, ¡así que no duden en dejarme un comentario o compartir sus fotos! Y si tienen alguna sugerencia para futuras recetas o alguna variante que les apetezca que investigue, ya saben que pueden contactarme a través del formulario. ¡Hasta la próxima receta, cocineros!
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