¡Hola, cocinillas! ¿Hay algo más reconfortante que el aroma a pan recién horneado invadiendo la casa? Hoy os traigo una receta que os transportará directamente a las costas del Mediterráneo: un delicioso Pan Plano con Aceitunas y Tomillo. Es una de esas joyas culinarias que te hacen sentir como un auténtico chef sin complicaciones. Perfecto para un aperitivo improvisado con amigos, para acompañar una tabla de quesos y embutidos, o simplemente para disfrutar con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Su textura es suave por dentro y ligeramente crujiente por fuera, con ese toque salado de las aceitunas y el frescor aromático del tomillo. Es una receta que celebra la sencillez y el sabor, ideal para esos días en los que buscas algo especial pero sin pasar horas en la cocina. ¿Listos para amasar un poco de felicidad?
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 45 minutos de reposo)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4-6 personas (como aperitivo)
Ingredientes
- 300 g de harina de trigo (preferiblemente de fuerza)
- 1 sobre (7 g) de levadura seca de panadero
- 180 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (+ un poco más para el molde y pincelar)
- 1 cucharadita de sal fina
- 1/2 cucharadita de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura)
- 80-100 g de aceitunas Kalamata o negras, deshuesadas y troceadas
- 2 ramitas de tomillo fresco (solo las hojas)
- Pimienta negra recién molida al gusto (opcional)
Preparación paso a paso
- Activa la levadura: En un bol pequeño, mezcla el agua tibia con el azúcar (si la usas) y la levadura seca. Remueve suavemente y deja reposar durante unos 5-10 minutos, hasta que se forme una espuma en la superficie. Esto indica que la levadura está activa.
- Prepara la masa: En un bol grande, mezcla la harina y la sal. Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura y las 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Amasa: Con una cuchara de madera o con las manos, empieza a integrar los ingredientes hasta formar una masa pegajosa. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 8-10 minutos, hasta obtener una masa elástica y suave. Si es demasiado pegajosa, añade un poco más de harina; si está seca, un poco más de agua.
- Primer reposo: Unta un bol limpio con un poco de aceite de oliva. Coloca la masa dentro, gírala para que se impregne bien por todos lados, cubre el bol con un paño húmedo o film transparente y déjala reposar en un lugar cálido durante al menos 45 minutos o hasta que duplique su tamaño.
- Precalienta el horno y prepara el molde: Mientras la masa reposa, precalienta el horno a 200°C (ventilador) o 220°C (sin ventilador). Engrasa ligeramente una bandeja de horno con aceite de oliva.
- Forma el pan: Una vez que la masa haya levado, desgasifícala suavemente con los puños y extiéndela directamente sobre la bandeja de horno con las manos, dándole forma rectangular u ovalada (aproximadamente de 1-2 cm de grosor). No te preocupes si no queda perfecta, la imperfección es parte de su encanto.
- Añade los toppings: Distribuye las aceitunas troceadas y las hojas de tomillo fresco sobre la masa, presionándolas ligeramente para que se integren un poco. Puedes hacer pequeñas hendiduras con los dedos para crear la textura característica del pan plano. Pincela la superficie con un poco más de aceite de oliva y espolvorea un poco de pimienta negra si te gusta.
- Hornea: Lleva el pan al horno precalentado y hornea durante unos 15-20 minutos, o hasta que esté dorado y suene hueco al golpearlo por debajo.
- Sirve: Retira del horno y deja enfriar ligeramente sobre una rejilla antes de cortar y servir. ¡Disfrútalo tibio!
Consejos de Nuria:
- Variaciones de toppings: No te limites a las aceitunas y el tomillo. Prueba con romero, orégano, tomates cherry cortados por la mitad, cebolla caramelizada, pimientos asados o incluso un poco de queso feta desmenuzado (añádelo en los últimos 5 minutos de cocción).
- Masa más rústica: Sustituye hasta la mitad de la harina de trigo por harina integral para un pan con más fibra y un sabor más pronunciado.
- Cómo servirlo: Este pan es ideal para acompañar hummus, tzatziki, una tabla de quesos y embutidos, o simplemente para mojar en una buena vinagreta. También es fantástico como base para sándwiches o para una pizza improvisada.
- Congelar la masa: Si quieres tener masa lista para otro día, puedes congelarla después del primer levado. Descongela en la nevera, y luego deja que alcance temperatura ambiente y que leve de nuevo antes de darle forma y hornear.
- Si la masa no leva: Asegúrate de que el agua tibia no esté demasiado caliente (mataría la levadura) ni demasiado fría (no la activaría). La temperatura ideal es entre 35-40°C.
Espero de corazón que os animéis a preparar este Pan Plano Mediterráneo. Es una receta sencilla, llena de sabor y que siempre arranca sonrisas. No dudéis en dejarme en los comentarios qué variaciones habéis probado o para qué ocasión especial lo habéis preparado. Y si tenéis alguna sugerencia para futuras recetas, ¡estoy deseando escucharos a través del formulario de contacto! ¡Hasta la próxima, y a disfrutar de la cocina!
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