Pastel de patata y puerro con costra crujiente

12 diciembre 2025 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Cómo estáis? Espero que con muchas ganas de encender el horno, porque la receta de hoy es de esas que te abrazan el alma. Hablamos de un plato reconfortante, de los que saben a hogar y a tardes de manta y sofá, perfecto para combatir el frío o simplemente para darte un capricho delicioso cualquier día de la semana. Hoy os traigo una versión sublime de un clásico casero: un Pastel de patata y puerro con una costra crujiente que es pura magia en cada bocado. Es cremoso, aromático, y esa capa dorada y crujiente en la superficie… ¡simplemente irresistible! Olvidaos de complicaciones, porque os aseguro que con unos pocos ingredientes y mis trucos, tendréis un éxito rotundo en la mesa. ¿Listos para cocinar?

  • 🕒 Tiempo de preparación: 40 minutos
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4-6 personas
  • 1 kg de patatas (tipo Monalisa o Agria), peladas
  • 3 puerros grandes, solo la parte blanca y verde clara
  • 200 ml de nata líquida para cocinar (mínimo 18% M.G.)
  • 100 ml de leche entera (o bebida vegetal sin azúcar)
  • 100 g de queso rallado (Emmental, Gruyère o una mezcla)
  • 3 cucharadas de pan rallado
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal fina al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Nuez moscada recién rallada al gusto
  • Opcional: 1 diente de ajo picado finamente
  1. Precalentar el horno y preparar los puerros: Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Limpia los puerros a conciencia, córtalos por la mitad a lo largo y luego en rodajas finas. En una sartén grande, derrite una cucharada de mantequilla con una cucharada de aceite de oliva. Añade los puerros (y el ajo picado si lo usas) y póchalos a fuego medio-bajo durante unos 10-12 minutos, hasta que estén muy tiernos y transparentes, sin dorarse. Salpimienta ligeramente y reserva.
  2. Cocinar las patatas: Mientras se pochan los puerros, corta las patatas peladas en rodajas de unos 3-4 mm de grosor. Puedes cocerlas en agua hirviendo con sal durante 5-7 minutos para que queden al dente (y luego escurrirlas bien), o directamente usarlas crudas si prefieres que el pastel tenga más cuerpo y se hornee por más tiempo. Si las usas crudas, procura que las rodajas sean muy finas.
  3. Preparar la crema: En un bol, mezcla la nata líquida con la leche. Salpimienta generosamente y añade una buena pizca de nuez moscada rallada. Remueve bien.
  4. Montar el pastel: Engrasa un molde apto para horno (redondo o rectangular de unos 20-22 cm) con la mantequilla restante o un poco de aceite. Cubre el fondo con una capa de patatas, solapándolas ligeramente. Sazona con sal y pimienta. Extiende la mitad de los puerros pochados sobre las patatas. Vierte un tercio de la mezcla de nata y leche. Repite las capas: patatas, puerros, nata. Termina con una última capa de patatas y vierte el resto de la mezcla de nata. Asegúrate de que las patatas queden bien cubiertas por el líquido.
  5. Crear la costra crujiente y hornear: En un bol pequeño, mezcla el queso rallado con el pan rallado. Espolvorea esta mezcla generosamente sobre la superficie del pastel. Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas (compruébalo pinchando con un cuchillo) y la costra esté dorada y crujiente. Si ves que se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo ligeramente con papel de aluminio.
  6. Reposo y servir: Saca el pastel del horno y déjalo reposar unos 5-10 minutos antes de servir. Esto ayudará a que se asiente y sea más fácil de cortar. Sirve caliente como guarnición o plato principal ligero.
  • Variantes de queso: Para la costra, el parmesano le da un toque más intenso, mientras que el Grana Padano o un buen cheddar también funcionan de maravilla. ¡Experimenta con tus quesos favoritos!
  • Toque extra de sabor: Puedes añadir unos trocitos de bacon crujiente, jamón serrano o champiñones salteados entre las capas para un sabor más profundo. Las espinacas frescas también combinan genial.
  • Versión más ligera: Si quieres aligerar la receta, puedes sustituir parte de la nata por leche evaporada o incluso caldo de verduras. La costra seguirá siendo deliciosa con menos grasa.
  • Pastel vegano/vegetariano: Usa nata y leche vegetal (de avena o soja sin azúcar) y un queso vegano rallado para la costra. El resultado es igualmente delicioso.
  • Preparación previa: Puedes pochar los puerros y cortar las patatas con antelación para ahorrar tiempo el día que vayas a hornear el pastel. ¡Es perfecto para planificar tus comidas!
  • Cómo conseguir una costra perfecta: Si tu horno no dora lo suficiente por arriba, activa la función grill los últimos 5 minutos, vigilando de cerca para que no se queme.

¡Y listo! Un pastel de patata y puerro con costra crujiente que os robará el corazón. Es de esos platos sencillos que, con los ingredientes adecuados y un poco de cariño, se convierten en una auténtica delicia. No dudéis en probarlo y, por supuesto, contadme en los comentarios qué os ha parecido, si habéis añadido algún toque personal o si tenéis alguna variante regional que os encante. ¡Me encantará leeros! Si tenéis alguna petición para una futura receta o una variante de esta, no dudéis en sugerírmelo a través del formulario de contacto. ¡Hasta la próxima, cocinillas!


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