¡Hola, cocinillas! ¿Hay algo más reconfortante que un buen plato casero cuando el frío aprieta? Hoy os traigo una receta que se convertirá en vuestra mejor aliada para los días de invierno: el Pastel Salado de Verduras de Invierno y Queso de Cabra. Es una de esas joyas culinarias que te abraza desde el primer bocado, perfecta para una cena entre semana, una comida con amigos o incluso para un picnic si el tiempo lo permite. La combinación de las verduras de temporada, suaves y ligeramente caramelizadas, con la cremosidad y el toque característico del queso de cabra, es simplemente sublime. Una explosión de sabor que, además, es increíblemente fácil de preparar. ¿Listos para encender el horno y llenar la cocina de aromas deliciosos? ¡Vamos a ello!
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 6 personas
Ingredientes
- 1 lámina de masa quebrada o de hojaldre (redonda o rectangular)
- 200g de calabaza, pelada y cortada en dados pequeños
- 1 puerro mediano, limpio y cortado en rodajas finas
- 1 zanahoria grande, pelada y rallada o cortada en juliana fina
- 100g de espinacas frescas
- 100g de champiñones laminados
- 1 cebolla pequeña, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 150g de queso de cabra rulo, desmenuzado o cortado en rodajas
- 3 huevos grandes
- 200ml de nata líquida para cocinar (o crema de leche)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Tomillo fresco o seco al gusto
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Nuez moscada (opcional)
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo.
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y el puerro, y sofríe hasta que estén transparentes, unos 5-7 minutos.
- Incorpora la calabaza en dados, la zanahoria y los champiñones. Cocina durante unos 10-12 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén tiernas pero aún conserven su forma.
- Añade las espinacas frescas y cocina solo hasta que se marchiten, un par de minutos. Retira del fuego y deja templar ligeramente.
- Mientras las verduras se enfrían un poco, extiende la masa quebrada sobre un molde redondo (unos 22-24 cm de diámetro) previamente engrasado y enharinado (o usa el papel de horno que trae la masa). Pincha la base con un tenedor varias veces.
- En un bol grande, bate los huevos junto con la nata líquida. Sazona con sal, pimienta y un poco de nuez moscada si la usas.
- Añade las verduras salteadas y tibias a la mezcla de huevos y nata. Remueve bien para que todo se integre.
- Vierte la mezcla de verduras y huevos sobre la masa en el molde. Desmenuza la mitad del queso de cabra por encima y distribuye el resto del queso en rodajas o trozos. Espolvorea con tomillo fresco o seco.
- Hornea durante 35-45 minutos, o hasta que el pastel esté dorado y el relleno cuajado. Para comprobarlo, inserta un palillo en el centro; si sale limpio, está listo.
- Deja reposar el pastel fuera del horno unos minutos antes de desmoldar y servir. Puedes disfrutarlo templado o a temperatura ambiente.
Consejos de Nuria:
- Personaliza tus verduras: Si no tienes alguna de las verduras de la lista o prefieres otras, ¡adelante! Brócoli, coliflor, boniato, puerros, pimientos o incluso alguna hierba aromática extra como el romero le irán de maravilla.
- El toque del queso: Si no eres fan del queso de cabra, puedes sustituirlo por feta, queso azul suave, gruyere o incluso una mezcla de quesos rallados. La clave es que aporte un punto de sabor interesante.
- Añade textura: Para un extra crujiente, espolvorea unas nueces picadas o semillas de calabaza por encima del pastel antes de hornear. Le dará un contraste delicioso.
- Versatilidad en la mesa: Este pastel es fantástico como plato principal acompañado de una buena ensalada verde, o como entrante cortado en porciones más pequeñas. Es ideal para llevar en tupper al trabajo o para un brunch.
- Preparación anticipada: Puedes preparar el relleno de verduras con antelación y guardarlo en la nevera. Monta el pastel justo antes de hornear para que la masa no se humedezca demasiado.
- Masa casera: Si te sientes aventurero, atrévete a hacer tu propia masa quebrada. ¡El resultado será aún más especial! Si no, la comprada de buena calidad funciona a la perfección.
¡Y listo! Un pastel salado de verduras de invierno y queso de cabra que no solo es un festín para el paladar, sino también un placer para la vista. Espero de corazón que esta receta os anime a disfrutar de las maravillas de las verduras de temporada y a explorar nuevos sabores en vuestra cocina. No dudéis en dejarme un comentario contándome qué tal os ha salido y si le habéis dado vuestro toque personal. ¡Me encanta leeros! Y si hay alguna receta que os gustaría que preparara o alguna variante de este plato que os interese, ¡no dudéis en pedirla a través de nuestro formulario de contacto! ¡Hasta la próxima, chefs!
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