Pizza fina de espárragos verdes y burrata

27 marzo 2026 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Qué tal lleváis la semana? Por aquí ya estamos pensando en platos ligeros y llenos de sabor que nos transporten directamente a la primavera. Y hablando de eso, tengo una propuesta irresistible que os va a encantar: nuestra pizza de hoy. Olvidaros de las pizzas pesadas y tradicionales, porque esta versión es un auténtico soplo de aire fresco. Ligera, elegante y con un contraste de texturas que os hará suspirar, es perfecta para una cena entre semana, una reunión informal con amigos o incluso un picnic improvisado. La combinación de la finísima masa, el toque terroso del espárrago y la cremosidad de la burrata es, sencillamente, magia pura. ¿Listos para encender el horno y disfrutar de una experiencia gourmet en casa?

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 10-15 minutos de horneado)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 1 base de pizza fina (rectangular o redonda), preferiblemente fresca
  • 250 g de espárragos verdes finos
  • 1 burrata grande (unos 250 g)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo pequeño, picado muy fino o prensado (opcional)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Un puñado de hojas de albahaca fresca para decorar
  • Opcional: ralladura de medio limón para el toque final
  1. Precalienta el horno: Enciende el horno a 220°C (temperatura arriba y abajo) y coloca la bandeja o piedra para pizza dentro para que se caliente bien.
  2. Prepara los espárragos: Lava los espárragos y corta la parte más dura del tallo. Puedes hacerlo doblando cada espárrago hasta que se rompa por su punto natural. Si son muy gruesos, puedes escaldarlos un par de minutos en agua hirviendo y luego pasarlos por agua fría para que queden al dente y conserven su color. Para esta receta, como la masa es fina, puedes usarlos directamente si son delgados.
  3. Extiende la base de pizza: Sobre un papel de horno, extiende la masa de pizza. Pínchala ligeramente con un tenedor para evitar que se hinche demasiado.
  4. Monta la base: Pinta la masa con una cucharada de aceite de oliva y, si lo usas, esparce el ajo picado. Salpimienta ligeramente.
  5. Dispón los espárragos: Coloca los espárragos sobre la masa de forma armoniosa, intentando no amontonarlos. Puedes ponerlos enteros o cortarlos por la mitad si prefieres.
  6. Hornea la pizza: Con cuidado, desliza la masa con el papel de horno sobre la bandeja caliente del horno. Hornea durante 10-15 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente, y los espárragos ligeramente tiernos. El tiempo exacto dependerá de tu horno y del grosor de la masa.
  7. Añade la burrata: Mientras la pizza está en el horno, escurre la burrata y trocéala suavemente con las manos. Una vez que la pizza esté lista, sácala del horno y distribuye los trozos de burrata por encima. El calor residual de la pizza hará que la burrata se temple y se funda ligeramente, liberando su cremosidad.
  8. Toque final y sirve: Riega con la cucharada restante de aceite de oliva, espolvorea un poco de pimienta negra recién molida y decora con las hojas de albahaca fresca. Si te animas, añade un poco de ralladura de limón por encima para un toque cítrico y vibrante. Sirve inmediatamente y ¡a disfrutar!
  • Para un extra de sabor: Si eres fan del queso, puedes añadir una fina capa de queso parmesano rallado sobre la base antes de los espárragos. Aportará un toque umami delicioso.
  • Variante con otros vegetales: Si no es temporada de espárragos o quieres probar algo diferente, esta pizza queda fantástica con calabacín cortado en láminas finas, champiñones laminados o incluso pimientos de Padrón.
  • La burrata, siempre al final: Es clave añadir la burrata una vez que la pizza ha salido del horno o justo en los últimos minutos, para que se atempere y se funda ligeramente sin perder su jugosidad característica.
  • El secreto de una buena masa fina: Si usas masa fresca, déjala atemperar unos 15-20 minutos antes de estirarla. Será más fácil de manejar y quedará más elástica.
  • Acompañamiento ideal: Esta pizza marida de maravilla con una ensalada sencilla de hojas verdes y un buen vino blanco fresco. ¡Perfecto para una comida ligera y sofisticada!

Espero de corazón que esta propuesta de pizza fina de espárragos y burrata se convierta en uno de vuestros nuevos básicos. Es la prueba de que lo simple, si se hace con cariño y buenos ingredientes, puede ser absolutamente sublime. Me encantaría que la prepararais y compartierais vuestras fotos o comentarios aquí abajo. ¿Habéis probado alguna otra combinación con burrata que os haya enamorado? ¡Contadme! Y si tenéis alguna sugerencia para futuras recetas o variantes de esta, no dudéis en dejarla en el formulario. ¡Hasta la próxima, cocinillas!


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