Risotto de champán con parmesano y cítricos

14 diciembre 2025 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Listos para elevar vuestras habilidades culinarias y sorprender a vuestros paladares? Hoy os traigo una joya, una receta que os hará sentir como auténticos chefs y que convertirá cualquier ocasión en una celebración: nuestro Risotto de champán con parmesano y cítricos. Es la combinación perfecta entre la cremosidad reconfortante de un risotto clásico y la chispeante elegancia del champán, todo realzado con el toque fresco y vibrante de los cítricos y la profundidad umami del parmesano. Ideal para una cena especial, un aniversario, o simplemente para cuando queréis daros un capricho y disfrutar de algo realmente extraordinario. Es un plato que habla de sofisticación sin ser complicado, prometo que cada cucharada será un auténtico lujo.

  • 🕒 Tiempo de preparación: 30 minutos
  • 🔥 Dificultad: Media
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 300 g de arroz Arborio o Carnaroli
  • 150 ml de champán brut o seco (o cava)
  • 1 litro de caldo de verduras o pollo caliente
  • 1 cebolla pequeña o chalota, finamente picada
  • 2 dientes de ajo, picados finamente (opcional)
  • 60 g de queso parmesano recién rallado, y un poco más para decorar
  • 50 g de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Ralladura de 1 limón y el zumo de medio limón
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Unas hojas de perejil fresco para decorar (opcional)
  1. En una olla o sartén grande de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla (o chalota) picada y sofríe hasta que esté transparente y suave, unos 5-7 minutos. Si usas ajo, añádelo en el último minuto para evitar que se queme.
  2. Incorpora el arroz Arborio y revuelve durante 2 minutos hasta que los bordes de los granos se vuelvan translúcidos y el centro permanezca opaco. Este paso, llamado «tostar el arroz», es clave para un buen risotto.
  3. Vierte el champán y remueve constantemente hasta que se evapore por completo y el arroz lo haya absorbido. Sentirás un aroma delicioso.
  4. Ahora, comienza a añadir el caldo caliente, un cucharón cada vez. Remueve el arroz suavemente pero de forma constante. Espera a que cada cucharón de caldo sea absorbido casi por completo antes de añadir el siguiente. Este proceso libera el almidón del arroz, creando la textura cremosa característica del risotto.
  5. Continúa añadiendo caldo y removiendo durante unos 18-20 minutos, o hasta que el arroz esté «al dente»: tierno por fuera pero con un ligero mordisco en el centro. La cantidad de caldo puede variar, así que no te obsesiones con el litro exacto; usa lo necesario.
  6. Retira la olla del fuego. Añade la mantequilla fría en cubos, el queso parmesano rallado y la ralladura de limón. Remueve enérgicamente durante 1-2 minutos para «mantecar» el risotto. Esto le dará una cremosidad inigualable y un brillo precioso. Incorpora también el zumo de medio limón.
  7. Prueba y ajusta el punto de sal y pimienta. Si el risotto está demasiado espeso, puedes añadir un poco más de caldo caliente. Debe tener una consistencia ligeramente fluida.
  8. Cubre la olla y deja reposar el risotto durante 2-3 minutos. Este breve descanso permite que los sabores se asienten y la textura se perfeccione.
  9. Sirve inmediatamente en platos hondos, decorando con un poco más de parmesano rallado, una pizca adicional de ralladura de limón y unas hojas de perejil fresco si lo deseas. ¡A disfrutar!
  • Sustitutos y Variantes: Si no tienes champán, un buen cava brut o incluso un vino blanco seco de buena calidad funcionará perfectamente. Para un toque aún más cítrico, puedes usar también un poco de ralladura de naranja.
  • El Caldo es Clave: Asegúrate de que tu caldo esté siempre caliente. Añadir caldo frío detendría la cocción del arroz y afectaría la cremosidad final.
  • No Laves el Arroz: Es fundamental no lavar el arroz para risotto. Necesitamos el almidón de los granos para conseguir esa textura melosa tan característica.
  • Mantecado Perfecto: La mantequilla debe estar fría y cortada en cubos para que se incorpore mejor y emulsione con el arroz. El «mantecado» es el alma del risotto cremoso.
  • Consistencia: Un buen risotto debe ser «all’onda» (ondulado), es decir, ligeramente líquido y que se extienda suavemente en el plato. No debe ser una masa compacta.
  • Acompañamientos Sugeridos: Este risotto es una delicia por sí mismo, pero si quieres añadir un extra, unas gambas salteadas, unos champiñones trufados o unas vieiras a la plancha le irán de maravilla.

Espero de corazón que os animéis a probar este Risotto de champán con parmesano y cítricos. Es una experiencia culinaria que no os dejará indiferentes y que, sin duda, se ganará un lugar en vuestro recetario de favoritos para ocasiones especiales. Me encantaría saber vuestras impresiones y ver vuestras creaciones, así que no dudéis en dejar un comentario abajo. ¿Tenéis alguna otra receta de risotto que os encante o alguna variante para pedirme? ¡Estoy deseando leeros!


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