¡Hola, cocinillas! ¿Cómo están esas ganas de meterse en la cocina hoy? Aquí Nuria, lista para traerles una receta que es pura magia para el paladar y un festín para la vista. Con la llegada de los días más frescos, mi cuerpo me pide platos reconfortantes, pero sin renunciar a ese toque vibrante y especial que nos encanta. Y precisamente, hoy les traigo una joya que cumple con todo eso y más: nuestro Risotto de remolacha asada y parmesano. Olvídense del risotto tradicional por un momento, porque esta versión va a robarles el corazón. Su color es sencillamente espectacular, su sabor terroso y dulce de la remolacha asada se fusiona a la perfección con la cremosidad del arroz y la intensidad del parmesano. Es ideal para una cena especial entre semana o para sorprender a amigos el fin de semana. ¿Listos para darle un giro delicioso a su recetario?
Tiempo de preparación: 25 minutos (activos) + 40-50 minutos (horneado de remolacha)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 400 g de remolachas frescas (aprox. 3-4 medianas)
- 300 g de arroz Arborio o Carnaroli (especial para risotto)
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 100 ml de vino blanco seco
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- 80 g de queso parmesano rallado (y un poco más para servir)
- 50 g de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Opcional: un puñado de hojas de tomillo fresco o perejil para decorar
Preparación paso a paso
- Asado de remolachas: Precalienta el horno a 200°C (400°F). Lava bien las remolachas, pélalas (opcional, si prefieres una textura más fina) y córtalas en cubos pequeños (aprox. 1-2 cm). Mezcla los cubos con una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Extiéndelos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y ásalos durante 40-50 minutos, o hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas. Reserva la mitad de los cubos enteros y la otra mitad tritúrala en un procesador de alimentos hasta obtener un puré suave (puedes añadir una cucharada de caldo si es necesario).
- Sofrito base: Mientras las remolachas se asan, calienta la cucharada restante de aceite de oliva y la mitad de la mantequilla en una olla grande y de fondo grueso a fuego medio. Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente y suave, unos 5-7 minutos. Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto más, cuidando que no se dore.
- Tostar el arroz: Añade el arroz Arborio a la olla y remueve durante 2 minutos hasta que los granos se vuelvan translúcidos en los bordes. Este paso es crucial para sellar el almidón y conseguir un risotto cremoso.
- Desglasar con vino: Vierte el vino blanco seco y remueve constantemente hasta que se evapore por completo. El alcohol se irá, pero su aroma y sabor se quedarán.
- Añadir el caldo: Empieza a añadir el caldo de verduras caliente, un cazo a la vez, removiendo constantemente. Espera a que cada cazo de caldo sea absorbido por el arroz antes de añadir el siguiente. Este proceso durará unos 18-20 minutos, o hasta que el arroz esté al dente (cocido pero con un ligero mordisco en el centro). A mitad de este proceso, incorpora el puré de remolacha para que se integre bien.
- Manteca y queso (mantecatura): Cuando el arroz esté al dente, retira la olla del fuego. Añade la mantequilla restante y el queso parmesano rallado. Agrega también los cubos de remolacha asada que habías reservado. Remueve vigorosamente durante un par de minutos. Esto es la «mantecatura», lo que le dará esa cremosidad característica al risotto. Pruébalo y ajusta la sal y pimienta si es necesario.
- Servir: Sirve el risotto inmediatamente en platos hondos. Puedes decorar con un poco más de parmesano rallado y unas hojas de tomillo fresco o perejil picado. ¡Disfruta de esta explosión de color y sabor!
Consejos de Nuria:
- Para un toque extra de sabor: Si te gusta experimentar, prueba a añadir unas nueces tostadas y picadas al final. Le darán una textura crujiente deliciosa y un contraste perfecto. También puedes incorporar un poco de queso de cabra desmenuzado en la mantecatura para un punto más ácido y cremoso.
- El secreto de la remolacha: Para potenciar aún más el sabor dulce y terroso de la remolacha, puedes añadir un chorrito de vinagre balsámico o de Jerez al final del asado. ¡Realza los sabores de una forma increíble!
- No tengas prisa: El risotto es una receta de paciencia y amor. Remover constantemente y añadir el caldo poco a poco es clave para liberar el almidón del arroz y conseguir esa textura cremosa que tanto nos gusta. Si te distraes, el arroz puede pegarse o cocinarse de forma irregular.
- Variantes de color: Si quieres un risotto aún más vibrante, puedes usar el jugo de remolacha cocida (el que viene envasado, sin azúcares añadidos) para sustituir parte del caldo de verduras. ¡El color será impresionante!
- Acompañamiento ideal: Este risotto es contundente por sí solo, pero si quieres un acompañamiento ligero, una simple ensalada de hojas verdes con un aderezo de vinagreta suave es perfecta. Y para beber, un buen vino blanco seco, como un Pinot Grigio o un Sauvignon Blanc, maridará de maravilla.
¡Y listo! Ya tienen en sus manos la receta de un risotto que no solo es una delicia para el paladar, sino también una obra de arte en el plato. El Risotto de remolacha asada y parmesano es la prueba de que lo saludable puede ser espectacularmente delicioso y reconfortante. Anímense a prepararlo, experimenten con los sabores y disfruten del proceso. Me encantaría saber cómo les ha quedado y si le han dado su toque personal. ¡Dejen sus comentarios, fotos o preguntas aquí abajo! Y si tienen alguna sugerencia para futuras recetas o variantes que les gustaría ver, no duden en contármelo. ¡Hasta la próxima, cocinillas!
Descubre más desde Hoy Cocina Nuria
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



