Rösti suizo con crema de cebolla caramelizada (versión creativa)

22 diciembre 2025 imagen

¡Hola, queridos amantes de la buena mesa! ¿Listos para darle un giro sorprendente a un clásico que nos encanta? Hoy no traigo cualquier Rösti, sino una versión que os va a enamorar por su creatividad y sabor. El Rösti, ese tesoro suizo de patata rallada y dorada, es la definición de comida reconfortante: crujiente por fuera, tierno por dentro. Tradicionalmente se disfruta en las montañas, como acompañamiento o plato principal, pero esta receta lo eleva a otro nivel con una crema de cebolla caramelizada que es pura magia. Es de esos platos que te transportan a un lugar acogedor con solo el primer bocado, perfecto para una cena especial, un brunch de fin de semana o simplemente para darte un capricho. ¿Os animáis a probar esta delicia que reinventa la tradición?

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (más 30-35 minutos de cocción)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • Para el Rösti:
  • 1 kg de patatas (tipo Agria o Monalisa, ricas en almidón)
  • 50 g de mantequilla sin sal (o 3-4 cucharadas de aceite de oliva)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Para la Crema de Cebolla Caramelizada:
  • 2 cebollas grandes (rojas o blancas)
  • 20 g de mantequilla sin sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de azúcar moreno (opcional, para potenciar el caramelizado)
  • 1 cucharada de vinagre balsámico (opcional, para profundidad de sabor)
  • 50 ml de caldo de verduras o agua
  • 100 ml de crema fresca o nata para cocinar (35% MG para más cremosidad)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Cebollino o perejil fresco picado (para decorar, opcional)
  1. Prepara las cebollas caramelizadas: Pela y corta las cebollas en juliana muy fina. En una sartén a fuego medio-bajo, derrite la mantequilla con el aceite. Añade las cebollas y una pizca de sal. Cocina lentamente, removiendo ocasionalmente, durante 20-30 minutos, hasta que estén muy tiernas y adquieran un bonito color dorado. Si lo deseas, añade el azúcar moreno y el vinagre balsámico hacia el final para un toque extra de brillo y sabor.
  2. Una vez caramelizadas, añade el caldo de verduras y deja reducir un par de minutos, raspando el fondo de la sartén para despegar los jugos. Incorpora la crema fresca (o nata) y cocina a fuego bajo por 5 minutos hasta que la salsa espese ligeramente. Salpimienta al gusto. Retira del fuego y reserva.
  3. Prepara las patatas para el Rösti: Lava bien las patatas y pélalas. Rállalas con un rallador grueso (el que se usa para juliana o para queso).
  4. Coloca las patatas ralladas en un paño limpio de cocina y escurre muy bien todo el exceso de agua. ¡Este paso es crucial para conseguir un Rösti realmente crujiente! Puedes retorcer el paño con fuerza.
  5. Sazona las patatas ralladas con sal y pimienta.
  6. Cocina el Rösti: En una sartén antiadherente (de unos 20-24 cm de diámetro, ideal para un Rösti grande o dos medianos) a fuego medio, derrite la mantequilla.
  7. Distribuye las patatas ralladas de manera uniforme por toda la sartén, presionando ligeramente con una espátula para compactar y formar una torta homogénea.
  8. Cocina durante 15-20 minutos a fuego medio-bajo, sin mover, hasta que la base esté dorada y crujiente.
  9. Con ayuda de un plato o una tapa más grande que la sartén, dale la vuelta al Rösti con cuidado y cocina por el otro lado durante otros 15-20 minutos, hasta que esté igualmente dorado, crujiente y cocido por dentro.
  10. Emplatado: Sirve el Rösti caliente, cortado en porciones individuales (como si fuera una tarta). Generosamente, vierte la crema de cebolla caramelizada por encima de cada trozo. Decora con un poco de cebollino picado o perejil fresco si lo deseas, para un toque de color y aroma.
  • El secreto del crujiente: ¡No te canses de exprimir las patatas! Si quedan húmedas, el Rösti se cocerá al vapor en lugar de dorarse. Un truco extra es extenderlas sobre papel de cocina después de escurrirlas en el paño para absorber aún más humedad.
  • Variante con queso: Para un toque aún más indulgente, antes de dar la vuelta al Rösti, puedes espolvorear un poco de queso Gruyère, Emmental o Raclette rallado por encima. Se fundirá deliciosamente al cocinar el segundo lado, creando una capa irresistible.
  • Acelera el caramelizado: Si el tiempo apremia, puedes subir un poco el fuego al principio con las cebollas, pero asegúrate de bajarlo en cuanto empiecen a ablandarse para evitar que se quemen. Un chorrito de vino blanco o incluso un poco de agua puede ayudar a desglasar la sartén y añadir complejidad al sabor.
  • Patatas precocidas (¡un clásico suizo!): La versión más tradicional de Rösti se hace con patatas cocidas el día anterior y enfriadas por completo en la nevera. Esto facilita el rallado y da una textura ligeramente diferente y más harinosa. Prueba ambas versiones para ver cuál prefieres.
  • Acompañamiento ideal: Este Rösti es un plato principal contundente y delicioso por sí solo. Sin embargo, acompaña de maravilla carnes asadas, unas salchichas tipo bratwurst, o incluso un huevo frito o escalfado para un brunch espectacular que no dejará a nadie indiferente.

Espero de corazón que os animéis a preparar esta versión tan especial del Rösti. La combinación de la patata crujiente con la dulzura y profundidad de la crema de cebolla caramelizada es simplemente sublime, ¡un verdadero festival para el paladar! No olvidéis compartir vuestras creaciones y vuestras impresiones en los comentarios. Y si tenéis alguna sugerencia para futuras recetas o queréis que le dé un toque creativo a algún otro clásico, ¡no dudéis en pedírmelo a través del formulario!


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