Salmón glaseado con miel, mostaza y tomillo

23 febrero 2026 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Cómo estáis hoy? Espero que con muchas ganas de poneros el delantal, porque la receta que os traigo es de esas que conquistan paladares y se convierten en un básico en vuestro recetario. Hoy vamos a preparar un Salmón glaseado con miel, mostaza y tomillo, un plato que combina a la perfección la delicadeza del pescado azul con la explosión de sabores dulces, ácidos y herbáceos. Es ideal para una cena entre semana cuando quieres algo especial pero sin complicaciones, o incluso para lucirte en una comida con amigos sin pasar horas en la cocina. Su salsa caramelizada y aromática es la clave, transformando un simple filete de salmón en una experiencia gourmet que, os aseguro, os va a encantar.

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de marinado)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 4 lomos de salmón (unos 150-180g cada uno), sin piel ni espinas
  • 2 cucharadas de miel de buena calidad
  • 1 cucharada de mostaza Dijon (la clásica, suave pero con carácter)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 2 ramitas de tomillo fresco (solo las hojitas picadas, o una cucharadita de tomillo seco)
  • 1 diente de ajo pequeño, picado finamente (opcional, pero añade un toque delicioso)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Rodajas de limón o ramitas de tomillo fresco para decorar (opcional)
  1. Prepara el glaseado: En un bol pequeño, mezcla la miel, la mostaza Dijon, el aceite de oliva, el tomillo picado y el ajo picado (si lo usas). Sazona con una pizca de sal y pimienta.
  2. Marinar el salmón: Coloca los lomos de salmón en una fuente o un plato hondo. Unta generosamente cada lomo con la mezcla de glaseado, asegurándote de cubrir bien todas las superficies. Cubre con papel film y refrigera durante al menos 30 minutos para que absorba bien los sabores. Si tienes tiempo, déjalo una hora o incluso más.
  3. Precalienta el horno: Mientras el salmón se marina, precalienta tu horno a 200°C (400°F). Cubre una bandeja de horno con papel de hornear para evitar que se pegue y facilitar la limpieza.
  4. Hornea el salmón: Retira el salmón de la nevera y colócalo sobre la bandeja preparada. Hornea durante 12-18 minutos, o hasta que el salmón esté cocido a tu gusto y se desmenuce fácilmente con un tenedor. El tiempo exacto dependerá del grosor de los lomos. A mitad de la cocción, si quieres, puedes pincelar los lomos con un poco más del glaseado restante para intensificar el sabor y el brillo.
  5. Gratina (opcional): Si te gusta un acabado más caramelizado y crujiente, los últimos 2-3 minutos puedes encender la función grill del horno, vigilando atentamente para que no se queme la miel.
  6. Sirve: Retira el salmón del horno y déjalo reposar un par de minutos antes de servir. Decora con unas rodajas de limón o unas ramitas frescas de tomillo, y ¡a disfrutar!
  • Variantes de pescado: Aunque el salmón es estrella aquí, este glaseado funciona de maravilla con otros pescados grasos como la caballa o el atún fresco. Incluso con pechugas de pollo queda espectacular.
  • Hierbas aromáticas: Si no tienes tomillo, el romero fresco o incluso un poco de orégano seco pueden ser buenos sustitutos, aportando cada uno su propio matiz. ¡Experimenta!
  • Acompañamientos perfectos: Para completar la comida, te sugiero servir este salmón con un arroz basmati, unas patatas asadas con hierbas o una ensalada verde fresca con vinagreta suave. Unas verduras al vapor, como espárragos o brócoli, también combinan de lujo.
  • No te pases de cocción: El salmón es delicioso cuando está jugoso. Vigílalo bien en el horno, ya que un salmón seco pierde toda su gracia. Es mejor sacarlo un minuto antes que un minuto después.
  • Glaseado extra: Si te ha sobrado un poco de glaseado sin usar, puedes calentarlo ligeramente en una sartén pequeña y servirlo como salsa adicional sobre el salmón una vez cocido. ¡Un toque extra de sabor!

¡Y ahí lo tenéis! Un plato digno de restaurante, hecho en casa con ingredientes sencillos y mucho cariño. El salmón glaseado con miel, mostaza y tomillo es una muestra de que comer delicioso y saludable no tiene por qué ser complicado. Anímate a prepararlo y verás cómo se convierte en uno de tus favoritos. Me encantaría saber qué te ha parecido, así que no dudes en dejarme un comentario con tus impresiones o si tienes alguna pregunta. Y si hay alguna receta que te gustaría que adaptara o creara, ¡solo tienes que decírmelo a través del formulario!


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