¡Hola, amantes de los postres y las delicias caseras! Hoy os traigo una receta que se convertirá en vuestra nueva obsesión: la Tarta Cremosa de Yogur y Limón al Horno. ¿Hay algo más reconfortante que un buen postre casero? Especialmente cuando es tan fácil de hacer y tan increíblemente refrescante. Esta tarta es la estrella perfecta para cualquier ocasión, desde una comida familiar de domingo hasta una merienda especial con amigos, o simplemente para darte un capricho a media semana. Su combinación de cremosidad, la acidez justa del limón y ese toque suave del yogur la hacen irresistible. Es ligera, sabrosa y deja un regusto que te invita a repetir. Si buscas sorprender sin complicarte la vida, ¡esta es tu receta!
Tiempo de preparación: 25 minutos (más 45-50 min de horneado y enfriado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 8 porciones
Ingredientes
- Para la base:
- 200 g de galletas tipo Digestive o María
- 80 g de mantequilla sin sal, derretida
- Para el relleno:
- 500 g de yogur griego natural (sin azúcar, para una mayor cremosidad)
- 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar granulado
- Ralladura de 2 limones grandes (solo la parte amarilla)
- Zumo de 1 limón grande (aproximadamente 50 ml)
- 2 cucharadas de maicena (fécula de maíz)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, para un toque extra)
- Una pizca de sal
Preparación paso a paso
- Prepara la base: Precalienta el horno a 170°C (340°F) con calor arriba y abajo. Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino. Puedes usar una picadora o meterlas en una bolsa y aplastarlas con un rodillo. En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien integradas. Forra la base de un molde desmontable de 20-22 cm con papel de horno y vierte la mezcla de galletas. Presiona firmemente con el dorso de una cuchara o con los dedos para formar una base uniforme. Refrigera mientras preparas el relleno.
- Prepara el relleno: En un bol grande, bate el yogur griego con el azúcar hasta que se disuelva. Añade la ralladura y el zumo de limón, el extracto de vainilla (si lo usas) y la pizca de sal. Mezcla bien.
- Incorpora los huevos: Incorpora los huevos uno a uno, batiendo suavemente después de cada adición, solo hasta que se integren. No batas en exceso para evitar introducir demasiado aire.
- Añade la maicena: Tamiza la maicena directamente sobre la mezcla y remueve suavemente con una espátula o unas varillas hasta que no queden grumos. Es importante que la maicena esté bien disuelta para evitar que la tarta tenga una textura harinosa.
- Hornea la tarta: Vierte la mezcla del relleno sobre la base de galletas refrigerada en el molde. Hornea durante 45-50 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro aún se mueva un poco al agitar el molde suavemente. No te preocupes si parece un poco cruda en el centro, cuajará al enfriarse.
- Enfría y sirve: Retira la tarta del horno y déjala enfriar completamente a temperatura ambiente dentro del molde. Una vez fría, refrigérala durante al menos 4 horas (lo ideal es toda la noche) para que tome la consistencia perfecta. Desmolda con cuidado, decora a tu gusto y ¡a disfrutar!
Consejos de Nuria:
- Para una textura aún más sedosa: Si quieres una tarta extra fina y sin grumos, puedes pasar la mezcla del relleno por un colador antes de verterla en el molde.
- Variaciones al gusto: Puedes añadir frutos rojos (arándanos, frambuesas) a la mezcla del relleno o por encima una vez horneada. También puedes sustituir parte del zumo de limón por zumo de naranja para un toque más dulce.
- ¿Sin base de galletas? Si prefieres una tarta más ligera y sin gluten, puedes omitir la base de galletas y hornear directamente el relleno en un molde engrasado y enharinado (o con papel de horno).
- El secreto está en el enfriado: No te precipites. La paciencia durante el enfriado es clave para que la tarta adquiera su consistencia cremosa y firme. Si la cortas antes, se desmoronará.
- Decoración sencilla: Unas rodajas finas de limón, unas hojitas de menta fresca, o un poco de azúcar glas espolvoreado justo antes de servir realzarán su presentación.
Espero de corazón que esta Tarta Cremosa de Yogur y Limón al Horno se convierta en una de vuestras recetas favoritas. Es de esas preparaciones que te alegran el día y arrancan sonrisas a quien la prueba. Animaos a prepararla y contadme en los comentarios qué tal os ha quedado. ¿Tenéis alguna variante que os guste? ¡Me encantaría leer vuestras ideas! Y si hay alguna receta que os gustaría que adaptara o creara, no dudéis en pedírmelo a través del formulario de contacto.
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