Tarta húmeda de chocolate negro y aceite de oliva

21 febrero 2026 imagen

¡Hola, amantes del buen postre! Hoy vengo a desvelaros uno de esos secretos que transforman una buena tarta en algo… sencillamente inolvidable. Hablo de nuestra Tarta Húmeda de Chocolate Negro y Aceite de Oliva. Sí, lo sé, la combinación de chocolate y aceite de oliva puede sonar un tanto inusual si nunca la has probado, pero os prometo que es una revelación. El aceite no solo aporta una jugosidad increíble que la hace deshacerse en la boca, sino que también realza los matices del cacao oscuro de una manera sorprendente, dándole una profundidad y un aroma que te cautivarán. Es el postre perfecto para cualquier ocasión, desde un café con amigos hasta el broche de oro de una cena especial. Prepararla es un placer y disfrutarla, una auténtica experiencia. ¿Listos para hornear magia?

  • 🕒 Tiempo total: ~60 minutos (20 min preparación + 40 min horno)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 8-10 personas
  • 200 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao)
  • 180 ml de aceite de oliva virgen extra suave
  • 4 huevos grandes
  • 200 g de azúcar moreno
  • 100 g de harina de trigo
  • 50 g de cacao puro en polvo sin azúcar
  • 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
  • 1 pizca de sal
  • 120 ml de leche (o bebida vegetal)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Opcional para decorar: cacao en polvo, frambuesas frescas o ralladura de naranja.
  1. Precalentar el horno y preparar el molde: Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Engrasa y enharina un molde redondo de unos 20-22 cm de diámetro o fórralo con papel de horno.
  2. Derretir el chocolate: Trocea el chocolate negro y fúndelo al baño maría o en el microondas en intervalos cortos, removiendo cada vez hasta que esté completamente liso y sin grumos. Añade el aceite de oliva virgen extra al chocolate derretido y mezcla bien hasta integrar. Reserva.
  3. Batir los huevos con el azúcar: En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla clara, espumosa y blanquecina. Esto puede llevar unos 5-7 minutos con batidora eléctrica.
  4. Incorporar los líquidos: Añade la mezcla de chocolate y aceite a los huevos batidos, y remueve suavemente con una espátula hasta que se integre. Incorpora la leche (o bebida vegetal) y el extracto de vainilla, mezclando hasta obtener una masa homogénea.
  5. Añadir los ingredientes secos: En otro bol, tamiza la harina, el cacao puro, la levadura química y la pizca de sal. Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en dos o tres tandas, integrándolos suavemente con movimientos envolventes para no desarrollar el gluten en exceso y mantener la tarta esponjosa. No batas más de lo necesario, solo hasta que no queden grumos de harina.
  6. Hornear: Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula. Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que al introducir un palillo en el centro, este salga con algunas miguitas húmedas (pero no masa cruda). Recuerda que queremos una tarta húmeda.
  7. Enfriar: Una vez horneada, retira la tarta del horno y déjala enfriar en el molde durante unos 10-15 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla para que se enfríe completamente.
  8. Servir: Una vez fría, puedes espolvorear cacao en polvo por encima, decorarla con frambuesas frescas o ralladura de naranja para darle un toque extra de sabor y color.
  • Calidad de los ingredientes: El éxito de esta tarta reside en la calidad del chocolate y, sobre todo, del aceite de oliva. Utiliza un chocolate con al menos un 70% de cacao y un aceite de oliva virgen extra de sabor suave que no domine el paladar.
  • No batas en exceso: Una vez que añadas los ingredientes secos, mezcla lo justo para que no haya grumos. Batir demasiado puede desarrollar el gluten, resultando en una tarta más dura en lugar de húmeda y tierna.
  • Variantes de sabor: ¿Quieres darle un toque extra? Prueba a añadir una cucharadita de café soluble disuelto en la leche para potenciar aún más el sabor del chocolate, o un poco de ralladura de naranja o mandarina a la masa.
  • Conservación: Esta tarta se conserva maravillosamente bien a temperatura ambiente (en un recipiente hermético) durante 3-4 días, e incluso mejora su sabor y jugosidad al día siguiente. Si hace mucho calor, guárdala en la nevera, pero sácala un rato antes de servir para que recupere su textura.
  • Acompañamientos: Es deliciosa por sí sola, pero también puedes servirla con una bola de helado de vainilla, una quenelle de nata montada ligeramente azucarada o unas frutas rojas frescas que aporten un contraste ácido.

¡Y ahí lo tenéis! Una tarta que, a pesar de su sencillez, promete dejar una huella imborrable en vuestro paladar. La Tarta Húmeda de Chocolate Negro y Aceite de Oliva es la prueba de que las combinaciones inesperadas pueden ser las más gratificantes. No os quedéis con las ganas, atreveos a prepararla y veréis cómo se convierte en uno de vuestros postres favoritos. Contadme en los comentarios qué os ha parecido y si la habéis personalizado de alguna forma. ¡Me encanta leeros y seguir creando dulces momentos juntos! ¿Hay alguna receta que os gustaría que adaptarais o explorarais? ¡Dejad vuestras sugerencias!


Descubre más desde Hoy Cocina Nuria

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio