Bizcocho ligero de fresas y yogur

4 mayo 2026 imagen

¡Hola, queridos golosos y amantes de lo casero! ¿Hay algo más reconfortante que el aroma de un bizcocho recién horneado flotando por toda la casa? Hoy os traigo una joya que combina la dulzura de la primavera con la ligereza que a veces buscamos para no sentirnos culpables: nuestro Bizcocho ligero de fresas y yogur. Este es uno de esos postres versátiles que encajan a la perfección en un desayuno especial de fin de semana, una merienda improvisada con amigos, o incluso como colofón dulce pero no pesado para una comida familiar. Lo que lo hace realmente especial es esa textura húmeda y aireada, gracias al yogur, y el toque fresco y vibrante de las fresas, que estallan en cada bocado. Es una receta que me encanta preparar cuando las fresas están en su mejor momento, porque su sabor es insuperable. ¡Preparad vuestros delantales, porque os aseguro que este bizcocho se va a convertir en uno de vuestros favoritos!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 20 minutos + 35 minutos de horneado
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 8-10 personas
  • 250 g de harina de trigo de todo uso
  • 180 g de azúcar (puedes reducir a 150g si prefieres menos dulce)
  • 3 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 200 g de yogur natural cremoso (griego o natural sin azúcar)
  • 80 ml de aceite de girasol (o un aceite suave de oliva)
  • 1 sobre de levadura química (16 g)
  • Ralladura de 1 limón (solo la parte amarilla)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 g de fresas frescas, lavadas, sin tallo y troceadas
  • Una pizca de sal
  • Mantequilla y harina para engrasar el molde
  1. Precalienta el horno a 180°C (ventilador arriba y abajo si lo tienes). Engrasa un molde redondo de unos 22-24 cm de diámetro con mantequilla y espolvorea con harina, retirando el exceso. Si lo prefieres, cubre la base con papel de horno.
  2. En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina y espumosa. Puedes usar una batidora eléctrica para este paso, te llevará unos 5 minutos.
  3. Añade el yogur natural, el aceite de girasol, la ralladura de limón y el extracto de vainilla a la mezcla de huevos y azúcar. Bate a velocidad baja hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
  4. En otro bol, tamiza la harina junto con la levadura química y la pizca de sal. Este paso es importante para evitar grumos y airear la mezcla.
  5. Incorpora gradualmente los ingredientes secos a la mezcla húmeda, removiendo con una espátula o varillas manuales, con movimientos suaves y envolventes. Hazlo en dos o tres adiciones para asegurar una integración uniforme y no desarrollar demasiado el gluten. No batas en exceso, solo hasta que no queden rastros de harina.
  6. Finalmente, añade las fresas frescas troceadas a la masa. Incorpóralas con cuidado usando la espátula, para que se distribuyan bien por todo el bizcocho.
  7. Vierte la masa en el molde que tenías preparado y extiéndela uniformemente.
  8. Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que al introducir un palillo en el centro, este salga limpio. El tiempo puede variar según tu horno.
  9. Una vez horneado, retira el bizcocho del horno y déjalo enfriar en el molde durante unos 10-15 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe completamente.
  • Fresas al punto: Para evitar que las fresas se hundan en la masa, puedes enharinarlas ligeramente antes de añadirlas. Otro truco es reservar una parte para ponerlas justo encima de la masa antes de hornear, para una bonita decoración.
  • Toque aún más ligero: Si quieres reducir aún más las calorías, puedes sustituir parte del azúcar por edulcorante granulado apto para horneado. Experimenta con las proporciones para encontrar tu punto dulce ideal.
  • Variantes frutales: ¿No tienes fresas? Este bizcocho es igual de delicioso con frambuesas, arándanos o incluso trocitos de melocotón en almíbar (bien escurridos). ¡Atrévete a probar!
  • Conservación: Guarda el bizcocho en un recipiente hermético a temperatura ambiente, y se mantendrá fresco y delicioso durante 3-4 días. En verano, si hace mucho calor, es mejor conservarlo en la nevera.

Y ahí lo tenéis, vuestro Bizcocho ligero de fresas y yogur, listo para endulzar cualquier momento del día sin remordimientos. La combinación de su esponjosidad, el toque ácido del yogur y la explosión de sabor de las fresas lo convierte en un bocado irresistible. Animaos a prepararlo y contadme en los comentarios qué tal os ha salido. ¿Tenéis alguna fruta favorita para bizcochos? ¡Estoy deseando leeros! Y si hay alguna receta que os gustaría que preparase, no dudéis en sugerírmela a través del formulario de contacto.


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