¡Hola, #CocinerosDelAlma! ¿Cómo van esos ánimos y esas ganas de experimentar en la cocina? Hoy os traigo una propuesta que os va a enamorar, ideal para esos días en los que buscamos algo ligero, pero con un toque de elegancia y, sobre todo, ¡muchísimo sabor! Olvídate de los canelones tradicionales por un momento, porque estos «Canelones crujientes de calabacín rellenos de gambas y ricotta» son una auténtica joya. Perfectos para una cena especial entre semana, un aperitivo sofisticado o incluso como plato principal en una comida ligera. La frescura del calabacín con ese toque crujiente que buscamos, el cremoso relleno de ricotta y la explosión de sabor de las gambas… ¡Es una combinación ganadora que te hará querer repetir una y otra vez!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de marinado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 2 calabacines grandes (unos 600g en total)
- 250g de gambas peladas (frescas o congeladas)
- 250g de queso ricotta
- 1-2 dientes de ajo, finamente picados
- Un buen puñado de perejil fresco, picado
- La ralladura de ½ limón y un chorrito de su zumo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Opcional: tomatitos cherry para decorar, unas hojitas de albahaca fresca o menta.
Preparación paso a paso
- Preparamos los calabacines: Lava bien los calabacines y, con ayuda de una mandolina o un pelador de verduras (con mucho cuidado), córtalos en láminas muy finas a lo largo. Coloca las láminas en un colador, espolvorea con una pizca de sal y déjalas reposar unos 30 minutos. Esto ayudará a que suelten el exceso de agua y queden más flexibles y «crujientes» al final. Pasado este tiempo, sécalas muy bien con papel de cocina. ¡Este paso es clave para evitar canelones aguados!
- Cocemos las gambas: Si usas gambas frescas, pélalas. Si son congeladas, descongélalas y escúrrelas bien. En una sartén pequeña, calienta una cucharada de aceite de oliva y saltea las gambas con el ajo picado durante 2-3 minutos, hasta que cambien de color. Retira del fuego y pica las gambas en trozos pequeños. Deja enfriar.
- Preparamos el relleno: En un bol, mezcla el queso ricotta con las gambas picadas, el perejil fresco picado, la ralladura de limón, el chorrito de zumo de limón, sal y pimienta negra al gusto. Mezcla bien hasta obtener una farsa homogénea y deliciosa. Prueba y ajusta el sazón si es necesario.
- Montamos los canelones: Extiende una lámina de calabacín sobre una superficie limpia. Coloca una cucharada del relleno en uno de los extremos de la lámina y enrolla con cuidado, formando un canelón. Repite este proceso con todas las láminas de calabacín y el relleno.
- Servir y disfrutar: Dispón los canelones en una fuente bonita. Si lo deseas, puedes rociar con un hilito extra de aceite de oliva virgen extra y decorar con unos tomatitos cherry partidos por la mitad o unas hojitas de albahaca. Aunque puedes comerlos directamente, si prefieres un toque templado, puedes hornearlos muy brevemente (5-7 minutos a 180°C) justo antes de servir para que la ricotta se atempere y el calabacín mantenga su textura. ¡Listos para impresionar!
Consejos de Nuria:
- Para un toque aún más «crujiente»: Después de secar las láminas de calabacín, puedes pasarlas muy brevemente por una sartén sin aceite a fuego alto, solo unos segundos por cada lado, o por la freidora de aire un par de minutos a baja temperatura. Esto les dará una textura más al dente.
- Versión vegetariana: Si quieres una opción sin gambas, sustitúyelas por champiñones salteados y picados, espinacas frescas rehogadas o una mezcla de pimientos asados. ¡También quedan deliciosos!
- Salsas de acompañamiento: Estos canelones son fantásticos solos, pero si te apetece una salsa, puedes servirlos con una vinagreta ligera de cítricos, una salsa de yogur y menta, o un pesto de albahaca casero.
- Anticipación: Puedes tener el relleno preparado con antelación y montar los canelones justo antes de servir. Las láminas de calabacín, una vez secas, aguantan bien en la nevera envueltas en papel film durante unas horas.
- Errores comunes: No escurrir bien el calabacín es el error más frecuente. Dedícale tiempo a este paso para que tus canelones no suelten agua y conserven esa textura tan deseada.
Como veis, esta receta es la prueba de que se puede comer de forma saludable, deliciosa y original sin complicaciones. Es un plato que sorprende por su frescura y su contraste de texturas, ideal para cualquier momento en que quieras lucirte sin pasar horas en la cocina. Anímate a preparar estos canelones de calabacín y comparte tus resultados con nosotros en los comentarios. Y si tienes alguna idea para una próxima receta o te gustaría ver una variante de algún plato, ¡no dudes en pedírnoslo a través del formulario! ¡Nos vemos en la próxima aventura culinaria!
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