Crema caliente de chirivía y naranja con pistachos

1 febrero 2026 imagen

¡Hola, amantes de los sabores reconfortantes! ¿Hay algo más apetecible que una crema caliente cuando el frío aprieta o simplemente buscamos ese abrazo culinario? Hoy os traigo una joya que, os lo prometo, se convertirá en uno de vuestros clásicos favoritos: nuestra Crema caliente de chirivía y naranja con pistachos. Es de esos platos que te sorprenden por su originalidad y te enamoran por su sencillez. Perfecta para una cena ligera, un entrante especial o incluso como almuerzo en un día gris, esta crema combina la dulzura terrosa de la chirivía con el toque cítrico vibrante de la naranja, todo coronado con la textura crujiente y el sabor inconfundible de los pistachos. Una explosión de sabor que, además, es increíblemente fácil de preparar. ¡Preparaos para deleitar vuestro paladar!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 20 minutos de cocción)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 500 g de chirivías peladas y troceadas (aproximadamente 3-4 unidades grandes)
  • 1 cebolla mediana, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 750 ml de caldo de verduras (o pollo, si prefieres)
  • El zumo de 1 naranja grande y la ralladura de media
  • 50 ml de nata líquida para cocinar (o crema de coco para una versión vegana)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 50 g de pistachos pelados, tostados y picados gruesamente para decorar
  • Unas ramitas de perejil fresco (opcional, para decorar)
  1. Preparar las chirivías: Lava, pela y trocea las chirivías en rodajas o dados de tamaño similar para que se cocinen uniformemente.
  2. Sofrito aromático: En una olla grande a fuego medio, calienta el aceite de oliva. Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente y suave, unos 5-7 minutos. Agrega el ajo picado y cocina por 1 minuto más, evitando que se dore demasiado.
  3. Cocer las chirivías: Incorpora las chirivías troceadas a la olla y rehoga durante unos 3-4 minutos, removiendo ocasionalmente. Esto ayudará a potenciar su sabor.
  4. Añadir el líquido: Vierte el caldo de verduras hasta cubrir las chirivías. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego, tapa la olla y deja cocer a fuego lento durante unos 15-20 minutos, o hasta que las chirivías estén muy tiernas y puedan aplastarse fácilmente con un tenedor.
  5. Triturar la crema: Retira la olla del fuego. Con ayuda de una batidora de mano o una batidora de vaso (con cuidado si está muy caliente), tritura la mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea. Si queda demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo o agua caliente hasta alcanzar la consistencia deseada.
  6. Toque final de naranja y nata: Vuelve a poner la olla a fuego bajo. Añade el zumo de naranja, la ralladura de naranja y la nata líquida. Remueve bien y cocina por un par de minutos sin que llegue a hervir, solo para que se integren los sabores y se caliente la nata.
  7. Sazonar: Prueba y ajusta el punto de sal y pimienta negra al gusto. Un toque de pimienta recién molida le sienta de maravilla.
  8. Servir: Sirve la crema bien caliente en cuencos individuales. Decora generosamente cada ración con los pistachos picados y, si lo deseas, un poco de perejil fresco o un hilo de aceite de oliva.
  • Versión vegana/sin lactosa: Sustituye la nata líquida para cocinar por crema de coco sin azúcar (la de lata) y asegúrate de que el caldo de verduras es 100% vegetal. El resultado es igual de cremoso y delicioso.
  • Potencia el sabor: Para un sabor más profundo, puedes asar las chirivías en el horno con un poco de aceite de oliva y sal antes de añadirlas a la olla. Esto caramelizará sus azúcares y les dará un toque ahumado.
  • El toque dulce: Si tus chirivías no son muy dulces o prefieres un contraste más marcado, puedes añadir una pizca de miel o sirope de arce junto con el zumo de naranja. ¡Realza los sabores!
  • Garniciones extra: Además de los pistachos, esta crema combina genial con unos picatostes caseros, unas semillas de sésamo tostadas, un chorrito de aceite de oliva picante o incluso un poco de yogur griego natural sin azúcar.
  • Congelación: Esta crema se congela fantásticamente bien sin los pistachos (que añadirías justo antes de servir). Guárdala en recipientes herméticos una vez enfriada y descongela en la nevera antes de calentar suavemente.

Espero de corazón que os animéis a preparar esta maravillosa crema. Es una receta que, con su equilibrio de sabores, os dejará con una sonrisa en los labios y el estómago contento. ¡Perfecta para cualquier ocasión! Si la probáis, no dudéis en dejarme un comentario contándome vuestra experiencia o compartiendo vuestros trucos. ¿Se os ocurre alguna variante que os gustaría ver en el blog? ¡Dejad vuestras sugerencias en el formulario de contacto!


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