¡Hola, queridos cocinillas! ¿Listos para una de esas recetas que te abrazan el alma? Hoy os traigo una joya otoñal, mi Crema de calabaza asada, pera y salvia. Es de esos platos que no solo alimentan, sino que reconfortan y sorprenden a partes iguales. Perfecta para una cena ligera después de un día ajetreado, o como entrante elegante en una comida especial. La magia está en la combinación: la dulzura profunda de la calabaza asada, el toque sutil y jugoso de la pera, y el aroma inconfundible y cálido de la salvia fresca. Cada cucharada es un viaje de sabores delicados y texturas suaves que os conquistará desde el primer momento. ¡Prepárense para disfrutar!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 35 minutos de horneado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 1 kg de calabaza (tipo cacahuete o Butternut), pelada y troceada en cubos
- 2 peras maduras pero firmes (tipo Conferencia o Blanquilla), peladas, descorazonadas y troceadas
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 8-10 hojas de salvia fresca (y algunas extras para decorar)
- 750 ml de caldo de verduras (casero si es posible)
- 50 ml de nata líquida para cocinar (opcional, para un extra de cremosidad)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Una pizca de nuez moscada rallada
- Para decorar (opcional): pipas de calabaza tostadas, un chorrito de aceite de oliva y más salvia fresca
Preparación paso a paso
- Prepara y asa los ingredientes principales: Precalienta el horno a 200°C (390°F). En una bandeja de horno, extiende la calabaza troceada y la pera. Rocía con una cucharada de aceite de oliva, salpimenta al gusto y añade 4-5 hojas de salvia fresca enteras. Mezcla bien para que todo se impregne. Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la calabaza esté tierna y ligeramente caramelizada. Las peras deben estar blandas.
- Sofríe la base aromática: Mientras se asan las verduras, calienta la cucharada restante de aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente, unos 5-7 minutos. Agrega el ajo picado y las hojas de salvia restantes (picadas finamente si quieres que su sabor se integre más, o enteras para retirarlas después si prefieres un aroma más sutil). Cocina por un minuto más, hasta que el ajo esté fragante.
- Combina y cocina a fuego lento: Incorpora la calabaza y la pera asadas (retirando las hojas de salvia enteras si las usaste para asar y no quieres licuarlas) a la olla con el sofrito. Vierte el caldo de verduras. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y deja cocer a fuego lento durante unos 10-15 minutos para que todos los sabores se mezclen.
- Tritura y ajusta la textura: Retira la olla del fuego. Con una batidora de mano o en una batidora de vaso (con precaución si está caliente), tritura la crema hasta obtener una textura suave y homogénea. Si la encuentras demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo hasta alcanzar la consistencia deseada.
- Finaliza y sazona: Vuelve a poner la olla a fuego bajo. Añade la nata líquida (si la usas) y la nuez moscada. Calienta suavemente sin que llegue a hervir, removiendo constantemente. Prueba y ajusta la sal y la pimienta al gusto.
- Sirve y decora: Sirve la crema caliente en cuencos individuales. Puedes decorar con unas pipas de calabaza tostadas, unas gotitas de aceite de oliva virgen extra y una pequeña hoja de salvia fresca para un toque gourmet. ¡Disfruta!
Consejos de Nuria:
- Para una versión vegana: Simplemente omite la nata líquida. La crema quedará igualmente deliciosa y sedosa. Si quieres un toque extra de cremosidad, puedes añadir una cucharada de crema de coco o de anacardos.
- Potencia el sabor asado: No dudes en dejar que la calabaza y la pera se doren bien en el horno. Ese caramelizado es la clave de su sabor profundo y dulce. ¡Es la base de esta crema!
- Variantes de sabor: Si te gusta experimentar, puedes añadir una pizca de jengibre fresco rallado o un toque de curry en polvo al sofrito de cebolla para darle un giro exótico. Una ramita de tomillo junto a la salvia al asar también combina de maravilla.
- Acompañamientos gourmet: Para elevar aún más el plato, sirve con unos picatostes caseros, unos hilos de miel de romero o unos daditos de queso de cabra fresco justo antes de comer. El contraste es espectacular.
- Congelación: Esta crema congela de maravilla. Prepara una buena cantidad y guarda porciones individuales. Tendrás una cena rápida y saludable lista para esos días sin tiempo. Descongela en la nevera y calienta suavemente.
Espero de corazón que esta Crema de calabaza asada, pera y salvia se convierta en una de vuestras recetas favoritas para los meses más frescos. Su sencillez esconde una explosión de sabor que os sorprenderá. No dudéis en probarla y, por supuesto, contadme en los comentarios qué os ha parecido, si habéis hecho alguna variación o si tenéis alguna duda. ¡Me encanta leeros! Y si hay alguna receta que os gustaría ver por aquí, dejad vuestra sugerencia en nuestro formulario de contacto. ¡Hasta la próxima, cocinillas!
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