Crepes de remolacha rellenos de ricotta y nueces

22 junio 2026 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! Hoy les traigo una receta que es una auténtica explosión de color en tu plato. ¿Están listos para unos Crepes de remolacha rellenos de ricotta y nueces? Olvídate de los crepes tradicionales, porque esta versión no solo es vibrante y fotogénica, sino que también es sorprendentemente fácil y está cargada de sabor y nutrientes. Son perfectos para un brunch especial de fin de semana, una cena ligera o para sorprender a tus invitados con algo diferente. La dulzura terrosa de la remolacha se combina a la perfección con la cremosidad de la ricotta y el toque crujiente de las nueces, creando una sinfonía de texturas y sabores que te encantará. Una verdadera joya culinaria que demuestra que comer saludable puede ser una experiencia gourmet. ¡Anímense a probarlos y vean cómo esta receta se convierte en una de sus favoritas!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de reposo)
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • Para los crepes de remolacha:
    • 150 g de harina de trigo
    • 2 huevos grandes
    • 250 ml de leche (entera o vegetal)
    • 100 g de remolacha cocida (aprox. 1 mediana), pelada y troceada
    • 1 pizca de sal
    • 1 cucharada de mantequilla derretida (para la masa y para engrasar la sartén)
  • Para el relleno de ricotta y nueces:
    • 250 g de queso ricotta
    • 50 g de nueces picadas (y un poco más para decorar)
    • 2 cucharadas de queso parmesano rallado (opcional, para un toque extra de sabor)
    • 1 puñado de espinacas frescas baby (opcional, picadas finamente, para más nutrientes y color)
    • Ralladura de ½ limón (opcional, para frescura)
    • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Para decorar:
    • Unas hojas de menta o cebollino picado
    • Nueces picadas extra
  1. Preparamos la masa de los crepes: En una licuadora o procesador de alimentos, combina la remolacha cocida y troceada con la leche y los huevos. Bate hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
  2. Vierte esta mezcla líquida en un bol grande. Añade la harina tamizada y la pizca de sal. Bate con unas varillas hasta que no queden grumos. Incorpora la cucharada de mantequilla derretida. Cubre el bol y deja reposar la masa en la nevera durante al menos 30 minutos (esto es clave para que los crepes queden perfectos y no se rompan).
  3. Mientras la masa reposa, preparamos el relleno: En otro bol, mezcla el queso ricotta con las nueces picadas, el queso parmesano rallado (si lo usas), las espinacas baby picadas (si las usas) y la ralladura de limón. Sazona con sal y pimienta negra recién molida al gusto. Mezcla bien y reserva en la nevera.
  4. Es hora de cocinar los crepes: Calienta una sartén antiadherente de unos 20-24 cm de diámetro a fuego medio. Engrásala ligeramente con un poco de mantequilla o aceite.
  5. Vierte un cucharón de masa en el centro de la sartén, inclinándola y girándola rápidamente para que la masa se extienda de forma uniforme por toda la superficie. Cocina durante 1-2 minutos por cada lado, o hasta que los bordes estén dorados y el crepe se despegue fácilmente.
  6. Retira el crepe de la sartén y colócalo en un plato. Repite el proceso con el resto de la masa, apilando los crepes a medida que los vas haciendo.
  7. Montamos nuestros crepes: Extiende cada crepe sobre una superficie limpia. Rellena una mitad del crepe con una porción generosa de la mezcla de ricotta y nueces. Dóblalo por la mitad y luego otra vez por la mitad, formando un triángulo, o enróllalos como si fueran burritos.
  8. Sirve inmediatamente, espolvorea con un poco más de nueces picadas y unas hojas de menta o cebollino fresco para decorar. ¡Disfruta de esta maravilla visual y gustativa!
  • Dale tu toque personal al relleno: ¿Quieres más frescura? Añade un poco de menta o albahaca fresca picada al relleno de ricotta. Si prefieres un toque salado, unas aceitunas negras picadas o trocitos de jamón serrano crujiente pueden ser una sorpresa deliciosa.
  • ¿No eres fan de la remolacha? Puedes sustituirla por espinacas (blanqueadas y bien escurridas) para unos crepes verdes vibrantes, o incluso puré de calabaza para un tono más anaranjado y un sabor dulce. La clave es mantener una consistencia similar.
  • Para los más golosos: Si bien esta es una receta salada, puedes adaptarla para un toque agridulce añadiendo un chorrito de miel o sirope de arce al relleno, o incluso unas pasas. ¡Experimenta!
  • Conservación: Los crepes sin rellenar se conservan perfectamente en la nevera, tapados, por 2-3 días. El relleno también puede prepararse con antelación y guardarse en un recipiente hermético. Cuando vayas a servirlos, rellénalos y caliéntalos suavemente si lo deseas.
  • Presentación impecable: Para un evento, puedes doblar los crepes en triángulos y disponerlos elegantemente en un plato. Si prefieres algo más informal, enróllalos y córtalos en medallones antes de servir, mostrando el vibrante interior.

Y ahí lo tienen, una receta que transformará su percepción de los crepes. Estos Crepes de remolacha rellenos de ricotta y nueces no son solo un plato; son una experiencia culinaria que deleita la vista y el paladar. Son la prueba de que se puede comer de forma sana y deliciosa sin renunciar a la creatividad en la cocina. Espero de corazón que se animen a prepararlos y que disfruten tanto como yo al compartirla. ¡Me encantaría leer sus comentarios y ver sus fotos! Y si tienen alguna sugerencia para futuras recetas o quieren que adapte alguna a sus preferencias, no duden en dejar un mensaje. ¡Hasta la próxima aventura culinaria!


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