¡Hola, mis queridos cocinillas! ¿Listos para una aventura culinaria que os va a enamorar? Hoy os traigo una receta que es pura magia: nuestra Empanada creativa de calabacín, ricotta y limón confitado. Olvidaos de las empanadas tradicionales, porque esta versión es un soplo de aire fresco, perfecta para esos días en los que buscamos algo diferente, ligero y lleno de sabor. Es ideal para un almuerzo de fin de semana, una cena informal con amigos o incluso para llevar de picnic. La combinación de la suavidad del calabacín y la ricotta con ese toque cítrico y dulce del limón confitado es simplemente espectacular. ¡Una explosión de sabores que os dejará pidiendo más!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de horneado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 2 láminas de masa quebrada o de hojaldre (redondas o rectangulares)
- 2 calabacines medianos
- 250g de queso ricotta
- 1 limón confitado (casero o comprado)
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 50g de queso parmesano rallado
- 1 huevo (para el relleno) + 1 huevo (para pintar la masa)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
- Una pizca de nuez moscada
- Hierbas frescas al gusto (menta, albahaca o perejil picado)
Preparación paso a paso
- Precalentamos el horno a 180°C (ventilador) o 200°C (estático).
- Lava y ralla los calabacines. Colócalos en un colador, añade una pizca de sal y déjalos reposar unos 15-20 minutos para que suelten el exceso de agua. Pasado este tiempo, estruja bien el calabacín con las manos o con un paño limpio para eliminar la mayor cantidad de líquido posible. Este paso es clave para que el relleno no quede aguado.
- Mientras tanto, pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una sartén, calienta una cucharada de aceite de oliva a fuego medio y sofríe la cebolla hasta que esté transparente, unos 5-7 minutos. Añade el ajo picado y cocina un minuto más, hasta que esté fragante. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.
- Corta el limón confitado en trozos muy pequeños. Si es casero, puedes usar la piel y un poco de la pulpa. Si es comprado, asegúrate de que no contenga demasiada almíbar.
- En un bol grande, mezcla el calabacín escurrido, la ricotta, el sofrito de cebolla y ajo, el limón confitado picado, el queso parmesano rallado, un huevo batido y la nuez moscada. Salpimienta al gusto y añade las hierbas frescas picadas. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.
- Extiende una de las láminas de masa sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Vierte el relleno de calabacín, ricotta y limón confitado sobre la masa, dejando un borde libre de unos 2 cm.
- Cubre con la segunda lámina de masa. Sella bien los bordes de la empanada, presionando con los dedos o con un tenedor. Puedes hacer un pequeño agujero en el centro de la parte superior para que salga el vapor durante la cocción.
- Bate el huevo restante y pinta la superficie de la empanada para que quede dorada y brillante.
- Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el relleno burbujeante. Si ves que se dora demasiado rápido, puedes cubrirla con un poco de papel de aluminio.
- Retira del horno y deja reposar unos minutos antes de cortar y servir. ¡Ya verás qué delicia!
Consejos de Nuria:
- Para una masa perfecta: Si prefieres hacer la masa casera, te recomiendo una masa quebrada con un toque de aceite de oliva para una textura más rústica y un sabor mediterráneo. Si usas hojaldre, busca uno de buena calidad para un resultado crujiente.
- Variantes del queso: ¿No tienes ricotta? Puedes usar queso fresco desmenuzado o incluso una mezcla de queso de cabra suave y Philadelphia para una cremosidad similar.
- Potencia el sabor cítrico: Si eres amante del limón, puedes añadir un poco de ralladura de limón fresco al relleno junto con el confitado. ¡Le dará un toque extra de frescura!
- Verduras a tu gusto: Esta empanada es muy versátil. Si quieres añadir más verduras, pimiento rojo picado muy fino o espinacas salteadas y bien escurridas serían excelentes adiciones.
- ¡Cuidado con la humedad! El paso de escurrir el calabacín es CRÍTICO. Si no lo haces bien, el relleno soltará agua durante la cocción y tu empanada quedará húmeda y la masa corre el riesgo de no cocinarse bien.
- Un toque diferente: Prueba a añadir unas hojas de menta fresca picada al relleno, el contraste con el limón y el calabacín es sorprendente y muy refrescante.
Y así, mis queridos amigos foodies, habéis creado una joya culinaria que sorprenderá a todos. Esta Empanada creativa de calabacín, ricotta y limón confitado es la prueba de que, con un poco de imaginación, los platos de siempre pueden transformarse en algo extraordinario. Animaos a prepararla y contadme en los comentarios qué os ha parecido. Si tenéis alguna duda o queréis sugerirme vuestra próxima receta favorita, no dudéis en usar el formulario de contacto. ¡Feliz cocina y hasta la próxima receta!
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