¡Hola, amantes de lo fresco y lo delicioso! ¿Cómo va ese verano? Por aquí, con ganas de seguir disfrutando de platos que nos hagan sentir ligeros, llenos de energía y, sobre todo, muy felices. Hoy os traigo una joyita que descubrí hace poco y que se ha convertido en un *must* en mi mesa: una Ensalada de ciruelas, burrata y almendras tostadas. Es de esas recetas que, con muy poco esfuerzo, te regalan una explosión de sabores y texturas que te sorprenderán. Perfecta para un almuerzo ligero, una cena rápida o como un acompañamiento elegante en cualquier reunión. La dulzura de las ciruelas, la cremosidad de la burrata y el crujiente de las almendras se alían para crear una sinfonía que, os aseguro, os va a conquistar el paladar. ¡Vamos a ello!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 30 minutos de marinado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 4-5 ciruelas maduras (rojas o amarillas), lavadas y cortadas en gajos
- 2 bolas de burrata fresca (aproximadamente 125g cada una)
- 75g de almendras laminadas o en bastones
- 100g de mezcla de lechugas tiernas (rúcula, canónigos, espinacas baby)
- Para el aderezo de ciruelas (opcional):
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez o balsámico
- 1 cucharada de miel o sirope de arce
- 1 pizca de sal marina
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Para el aliño final:
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre balsámico de buena calidad
- Sal y pimienta negra al gusto
- Opcional: Hojas frescas de albahaca o menta para decorar
Preparación paso a paso
- Prepara las almendras: En una sartén sin aceite, tuesta las almendras laminadas a fuego medio hasta que estén ligeramente doradas y aromáticas. Remueve constantemente para que no se quemen. Retíralas del fuego y resérvalas en un plato para que se enfríen.
- Marina las ciruelas (opcional pero recomendado): Lava las ciruelas, deshuésalas y córtalas en gajos. En un bol, mezcla los gajos de ciruela con el vinagre de Jerez o balsámico, la miel, una pizca de sal y pimienta. Remueve suavemente y deja marinar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos. Este paso intensificará su sabor y el dulzor.
- Prepara la burrata: Escurre bien las bolas de burrata. Si lo deseas, puedes abrirlas con cuidado por la mitad o en cuartos justo antes de servir para que su cremosidad se extienda por el plato.
- Monta la ensalada: En una fuente grande o en platos individuales, distribuye la mezcla de lechugas tiernas como base.
- Añade los protagonistas: Coloca los gajos de ciruela marinados (o frescos, si omitiste el marinado) sobre las lechugas. Distribuye la burrata de forma atractiva en el centro o repartida entre los platos.
- El toque crujiente: Espolvorea generosamente las almendras tostadas por encima de la ensalada.
- Aliña y sirve: En un pequeño bol, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el vinagre balsámico, sal y pimienta al gusto. Vierte este aliño sobre la ensalada justo antes de servir. Si usaste el marinado de ciruelas, puedes añadir un poco de ese jugo al aliño o rociarlo directamente sobre la burrata.
- Decora (opcional): Termina con unas hojas frescas de albahaca o menta para un toque de color y frescor. Sirve inmediatamente y disfruta de esta combinación sublime.
Consejos de Nuria:
- Variaciones de fruta: Si las ciruelas no están en temporada, puedes sustituirlas por higos frescos (una combinación espectacular con la burrata), melocotón, nectarinas, o incluso fresas, todas ellas frutas que combinan a la perfección con la cremosidad del queso.
- Queso alternativo: Si no encuentras burrata, una buena mozzarella fresca de búfala es una excelente opción. Para un perfil de sabor diferente, un queso de cabra suave desmenuzado o incluso queso feta también pueden funcionar muy bien.
- Frutos secos: Prueba a sustituir las almendras por nueces pecanas, pistachos o avellanas tostadas. Cada uno aportará un matiz distinto y un crujiente delicioso.
- Un toque extra: Para un contraste más intenso y una presentación más sofisticada, añade unos picatostes caseros o unas escamas finas de parmesano. Un chorrito de crema balsámica (glaseado) justo antes de servir también realza el plato visual y gustativamente.
- Marinado exprés: Si tienes poco tiempo, puedes saltarte el marinado de las ciruelas y usarlas frescas, pero te animo a probar el marinado; realza el dulzor y la complejidad del plato.
Y así, con unos pocos pasos, tienes lista una Ensalada de ciruelas, burrata y almendras tostadas que es pura magia en el plato. Es la prueba de que lo simple puede ser extraordinario, especialmente cuando los ingredientes son de calidad y se combinan con mimo. Anímate a prepararla y déjame un comentario contándome qué te ha parecido. Si te ha gustado esta propuesta y tienes alguna otra idea de receta veraniega que te gustaría que explorara, ¡no dudes en pedírmelo a través de nuestro formulario! ¡Hasta la próxima, cocinillas!
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