¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Listos para una receta que os va a transportar directamente a Italia con cada bocado? Hoy os traigo una maravilla que combina la simplicidad de la cocina rústica con un toque de sofisticación: una Focaccia rellena de mozzarella ahumada y pesto rojo. Imagina esa miga esponjosa y crujiente por fuera, con un centro que es pura explosión de sabor. Es perfecta para compartir en una cena informal con amigos, como aperitivo estrella en una reunión familiar, o incluso para una merienda especial. Lo que la hace tan especial es esa fusión de la mozzarella ahumada, que le da un toque diferente y sorprendente, con la intensidad vibrante del pesto rojo. Es una receta que, además de ser increíblemente deliciosa, es puro confort y un festín para los sentidos. Prepara tus manos para amasar (o para montar, si eliges la versión express) y tu paladar para disfrutar. ¡Vamos a cocinar!
Tiempo de preparación: 30 minutos (+ 2 horas de levado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4-6 personas
Ingredientes
- Para la masa (o puedes usar una base de focaccia precocida):
- 500 g de harina de fuerza
- 350 ml de agua tibia
- 10 g de levadura fresca de panadero (o 3.5 g de levadura seca de panadero)
- 10 g de sal fina
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra (y un poco más para la bandeja)
- Para el relleno:
- 200 g de mozzarella ahumada (scamorza affumicata), escurrida y en lonchas finas o trozos pequeños
- 100 g de pesto rojo (comprado o casero)
- Unas hojas de albahaca fresca para decorar (opcional)
- Para pincelar y decorar:
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal en escamas (Maldon o similar)
- Orégano seco (opcional)
Preparación paso a paso
- Prepara la masa (si es casera): En un bol grande, disuelve la levadura fresca en el agua tibia. Añade la harina y la sal. Mezcla con una cuchara de madera o con las manos hasta integrar bien. Añade el aceite de oliva y amasa ligeramente durante 5-7 minutos sobre una superficie enharinada hasta obtener una masa elástica y pegajosa. Si usas amasadora, 3-4 minutos a velocidad media.
- Primer levado: Engrasa un bol grande con aceite, coloca la masa y cúbrela con un paño húmedo o film transparente. Deja levar en un lugar cálido durante 1.5 a 2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
- Precalienta el horno y prepara la bandeja: Precalienta el horno a 220°C (425°F). Engrasa generosamente una bandeja de horno (aproximadamente 30×40 cm) con aceite de oliva.
- Extiende la masa: Con cuidado, vierte la masa sobre la bandeja engrasada. Con las yemas de los dedos engrasadas, estira suavemente la masa para cubrir toda la superficie de la bandeja. Evita desgasificarla demasiado.
- Crea los hoyuelos y rellena: Haz hoyuelos profundos por toda la superficie de la focaccia con tus dedos. Extiende el pesto rojo de manera uniforme, dejando un pequeño borde sin cubrir. Coloca encima las lonchas o trozos de mozzarella ahumada, distribuyéndolos bien.
- Segundo levado (opcional pero recomendado): Cubre la bandeja con un paño limpio y deja reposar la focaccia otros 15-20 minutos mientras el horno termina de calentarse. Esto le dará una textura aún más esponjosa.
- Horneado: Rocía un poco más de aceite de oliva por encima de la focaccia y espolvorea con sal en escamas y orégano (si usas). Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que la focaccia esté dorada por los bordes y el queso burbujee y se dore ligeramente.
- Sirve: Retira del horno y deja enfriar unos minutos sobre una rejilla antes de cortarla en porciones y servir. Decora con hojas de albahaca fresca si lo deseas. ¡Disfruta caliente!
Consejos de Nuria:
- Acelera el proceso: Si no tienes tiempo para hacer la masa desde cero, puedes usar una base de focaccia precocida o masa de pizza fresca comprada en tu supermercado. La calidad del relleno será clave para el resultado final.
- Variantes del queso: Si no encuentras mozzarella ahumada, puedes probar con provolone, scamorza dulce o incluso una buena mozzarella fresca (aunque la ahumada le da un punto único). Asegúrate de escurrir bien el queso si es muy húmedo.
- Pesto a tu gusto: ¿No te convence el pesto rojo? Experimenta con pesto verde clásico, pesto de albahaca y pistachos, o incluso un paté de aceitunas negras para un sabor diferente.
- Extras para el relleno: Anímate a añadir unos tomates cherry partidos por la mitad antes de hornear, o unas aceitunas negras sin hueso. También puedes darle un toque picante con unas hojuelas de chile.
- Conservación: La focaccia es mejor recién hecha, pero si te sobra, guárdala en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentarla, un golpe de horno la dejará crujiente de nuevo.
Espero de corazón que esta Focaccia rellena de mozzarella ahumada y pesto rojo se convierta en una de esas recetas infalibles en vuestra cocina. Es la prueba de que con ingredientes sencillos y un poco de cariño, podemos crear platos memorables que sorprenden y deleitan. No dudéis en probarla y contadme en los comentarios qué tal os ha salido, ¡me encantaría leer vuestras experiencias! Y si hay alguna otra receta italiana que os gustaría que adaptara o explorara, dejadme vuestra sugerencia en el formulario de contacto. ¡Hasta la próxima, cocinillas!
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