Pasta al horno con calabaza, salvia y taleggio

22 septiembre 2026 imagen

¡Hola, familia! ¿Cómo estáis? Por aquí ya se nota el cambio de estación, y con la llegada del fresquito, mi cuerpo solo me pide platos que abriguen el alma y huelan a hogar. Es ese momento del año en que la calabaza se convierte en la reina de nuestra cocina, y hoy os traigo una receta que es pura magia: nuestra Pasta al horno con calabaza, salvia y taleggio.

Imaginaos esa combinación perfecta: la dulzura de la calabaza asada, el toque aromático y ligeramente picante de la salvia fresca, y la cremosidad inconfundible y un poco intensa del taleggio fundiéndose en cada bocado. Es un plato reconfortante, de esos que te hacen suspirar de placer con cada cucharada. Ideal para una cena familiar de fin de semana, o para sorprender a unos amigos. ¿Listos para darle un toque italiano y otoñal a vuestro menú?

  • 🕒 Tiempo de preparación: 30 minutos (+ 25-30 minutos de horneado)
  • 🔥 Dificultad: Media
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 300 g de pasta corta (macarrones, rigatoni, penne)
  • 500 g de calabaza (tipo Butternut o cacahuete), pelada y cortada en cubos de 2 cm
  • 150 g de queso Taleggio, sin corteza y cortado en trozos
  • 50 g de queso Parmigiano Reggiano rallado (o Grana Padano)
  • 1 cebolla pequeña, finamente picada
  • 2 dientes de ajo, picados o laminados
  • 8-10 hojas de salvia fresca, picadas toscamente
  • 200 ml de nata líquida para cocinar (crema de leche)
  • 50 ml de leche (entera o semidesnatada)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  1. Prepara la calabaza: Precalienta el horno a 200°C. En un bol, mezcla los cubos de calabaza con una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Extiéndelos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y hornea durante unos 20-25 minutos, o hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Retira del horno y reserva.
  2. Cuece la pasta: Mientras la calabaza se hornea, cuece la pasta en abundante agua salada siguiendo las instrucciones del fabricante, pero déjala un par de minutos menos para que quede «al dente». Escurre y reserva una taza del agua de cocción.
  3. Prepara la salsa de salvia y taleggio: En una sartén grande o cacerola a fuego medio, añade la cucharada restante de aceite de oliva. Sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente, unos 5-7 minutos. Añade el ajo y la mitad de la salvia picada, y cocina por un minuto más hasta que desprendan su aroma.
  4. Crea la cremosidad: Vierte la nata líquida y la leche en la sartén. Lleva a ebullición suave y luego baja el fuego. Incorpora los trozos de queso Taleggio y remueve constantemente hasta que se derrita por completo y la salsa espese. Salpimienta al gusto, teniendo en cuenta que el Taleggio ya es salado.
  5. Mezcla todos los ingredientes: Añade la pasta escurrida y la calabaza asada a la sartén con la salsa. Mezcla bien para que todos los ingredientes se impregnen de la cremosidad. Si la salsa está muy espesa, puedes añadir un poco del agua de cocción de la pasta que reservaste.
  6. Hornea para gratinar: Transfiere la mezcla de pasta a una fuente de horno. Espolvorea por encima el queso Parmigiano Reggiano rallado y el resto de la salvia picada. Hornea a 200°C durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté burbujeante y dorado por encima.
  7. Sirve y disfruta: Retira del horno, deja reposar unos minutos y sirve inmediatamente. ¡Prepárate para un festival de sabores!
  • Para un toque extra de sabor: Antes de añadir la cebolla, puedes sofreír unos daditos de panceta o guanciale hasta que estén crujientes. Retíralos, sigue con la receta y añádelos al final para un contraste de texturas y sabor.
  • Variantes de queso: Si no encuentras Taleggio o prefieres un sabor más suave, puedes usar Fontina, Provolone dolce o incluso una buena mozzarella fresca. La clave es un queso que funda bien y aporte cremosidad.
  • Calabazas diferentes: Prueba con otras variedades de calabaza, como la Hokkaido (no necesita pelarse) o incluso boniato, para matices de dulzor distintos.
  • Hazlo más ligero: Si quieres reducir calorías, puedes usar nata light y menos queso, o incluso sustituir parte de la nata por caldo de verduras para una salsa más fluida y ligera.
  • Preparación anticipada: Puedes tener la calabaza asada y la salsa de queso hecha con antelación. Incluso puedes montar todo en la fuente de horno y hornear justo antes de servir. Es perfecta para esas ocasiones en las que necesitas adelantar trabajo.

¡Y ahí lo tenéis! Una receta que os transportará directamente a la Toscana en otoño. No hay excusa para no probar esta delicia que combina lo mejor de la pasta al horno con los sabores más reconfortantes de la temporada. Si la preparáis en casa, ¡me encantaría ver vuestras fotos y leer vuestros comentarios! Contadme qué os ha parecido o si le habéis dado algún toque personal. Y si hay alguna receta que os gustaría que preparara o alguna variante de este plato que os intrigue, no dudéis en pedírmelo en los comentarios. ¡Nos leemos en la próxima!


Descubre más desde Hoy Cocina Nuria

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio