¡Hola, queridos amantes de la buena mesa! ¿Cómo estáis? Hoy os traigo una receta de esas que te alegran el día y que son perfectas para cualquier momento: nuestra Quiche ligera de espárragos, puerro y queso de cabra. Es ideal para esos días en los que buscas algo rico, nutritivo y que no te deje con esa sensación de pesadez. Perfecta para una cena ligera, un almuerzo de fin de semana con amigos o incluso para llevar al trabajo. Con la llegada del buen tiempo, los espárragos están en su mejor momento, y combinados con la dulzura del puerro y el toque inconfundible del queso de cabra, créanme, es una explosión de sabor en cada bocado. Es una receta fácil, versátil y que os permitirá disfrutar de la cocina sin complicaciones. ¡Vamos a ello!
Tiempo de preparación: 25 minutos
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 1 lámina de masa quebrada o brisa (redonda, comprada o casera)
- 250 g de espárragos verdes frescos
- 1 puerro mediano
- 100 g de queso de cabra rulo, desmenuzado
- 3 huevos grandes
- 200 ml de leche evaporada ligera (o nata líquida para cocinar si no te importa que sea más calórica)
- 50 ml de leche desnatada (o bebida vegetal sin azúcar)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Una pizca de nuez moscada rallada
Preparación paso a paso
- Precalentar el horno: Enciende el horno y precaliéntalo a 180°C (ventilador) o 200°C (calor arriba y abajo).
- Preparar la masa: Extiende la masa quebrada sobre un molde redondo para quiche (aproximadamente 22-24 cm de diámetro). Pincha el fondo con un tenedor varias veces para evitar que se infle. Puedes cubrirla con papel de horno y poner pesos (legumbres secas) para un horneado ciego durante 10 minutos si quieres una base más crujiente, luego retíralos.
- Preparar las verduras: Lava los espárragos y córtales la parte leñosa del tallo. Córtalos en trozos de unos 2-3 cm. Limpia el puerro, eliminando la parte verde más dura y la raíz, y pícalo finamente.
- Saltear las verduras: En una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade el puerro picado y sofríelo durante unos 5 minutos hasta que esté tierno y transparente. Incorpora los trozos de espárragos y cocina durante otros 5-7 minutos, hasta que estén al dente y ligeramente tiernos. Retira del fuego y escurre bien el exceso de líquido si lo hubiera.
- Preparar la mezcla de huevos: En un bol grande, bate los huevos. Añade la leche evaporada, la leche desnatada, sal, pimienta y la pizca de nuez moscada. Bate bien hasta obtener una mezcla homogénea.
- Montar la quiche: Distribuye las verduras salteadas sobre la base de masa quebrada. Espolvorea el queso de cabra desmenuzado de manera uniforme. Vierte con cuidado la mezcla de huevos y leche sobre las verduras y el queso.
- Hornear: Introduce el molde en el horno precalentado y hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la quiche esté dorada, el relleno cuajado y al pinchar con un palillo, este salga limpio.
- Reposo y servir: Retira la quiche del horno y déjala reposar unos 5-10 minutos antes de desmoldar y cortar. Sirve templada o fría, acompañada de una ensalada verde fresca.
Consejos de Nuria:
- Variaciones de verdura: ¿No tienes espárragos? Prueba con calabacín, champiñones, brócoli o espinacas. Asegúrate de saltear y escurrir bien cualquier verdura con mucho contenido de agua para evitar que la quiche quede aguada.
- Potencia el sabor: Para un toque extra, puedes añadir unas hojitas de tomillo fresco o romero picado a la mezcla de huevos. Un poco de cebolla caramelizada con el puerro también le daría un punto delicioso.
- Hazla sin gluten: Si tienes intolerancia al gluten, simplemente utiliza una masa quebrada sin gluten. ¡El resultado será igualmente delicioso!
- Congelación: La quiche horneada y enfriada se puede congelar por porciones. Simplemente envuélvela bien y podrás tener cenas rápidas para otros días. Descongela en la nevera y calienta en el horno o microondas.
- El queso de cabra: Si el sabor del queso de cabra te parece muy fuerte, puedes mezclarlo con un poco de queso feta o incluso ricotta para suavizarlo, o usar un queso de cabra más suave tipo crema.
Espero de corazón que esta Quiche ligera de espárragos, puerro y queso de cabra os anime a encender los fogones y a disfrutar de una comida casera llena de sabor y ligereza. Es una receta que me encanta preparar en primavera y verano, ¡y estoy segura de que a vosotros también os conquistará! Si la probáis, no dudéis en dejarme un comentario contándome vuestra experiencia, o si tenéis alguna variante o sugerencia. ¡Me encanta leeros y siempre estoy abierta a vuestras ideas para futuras recetas! Hasta la próxima, ¡a cocinar con amor!
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