¡Hola, cocinillas! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo una receta de esas que te abrazan el alma y te hacen sentir en casa. Estamos hablando de unos maravillosos crepes rellenos, pero no cualquier relleno: una combinación sublime de pollo jugoso, champiñones terrosos y una bechamel ligera que corona todo con una suavidad indescriptible. Es el plato perfecto para una comida familiar de fin de semana, cuando tienes un poco más de tiempo para disfrutar en la cocina, o incluso para sorprender a tus invitados en una cena especial. La elegancia del crepe se une a la contundencia de un relleno sabroso, creando un equilibrio que hará las delicias de todos. ¿Listos para convertir vuestra cocina en el mejor restaurante del mundo?
Tiempo de preparación: 35 minutos (+ 20 minutos de horneado)
Dificultad: Media
Raciones: Para 4-6 personas
Ingredientes
- Para los crepes (aprox. 12-14 unidades):
- 250 g de harina de trigo
- 500 ml de leche (entera o semidesnatada)
- 2 huevos grandes
- 1 cucharada de aceite vegetal o mantequilla derretida
- 1 pizca de sal
- Mantequilla para engrasar la sartén
- Para el relleno de pollo y champiñones:
- 300 g de pechuga de pollo, cocida y desmenuzada (o cortada en cubitos pequeños)
- 250 g de champiñones frescos, laminados
- 1 cebolla pequeña, finamente picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 50 ml de vino blanco (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado para decorar
- Para la bechamel ligera:
- 500 ml de leche desnatada o bebida vegetal (almendra, avena)
- 2 cucharadas de harina de trigo integral (o normal)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (o 15g de mantequilla)
- Nuez moscada recién rallada
- Sal y pimienta blanca al gusto
- Para gratinar:
- 50 g de queso rallado (emmental, mozzarella o una mezcla)
Preparación paso a paso
- Preparamos los crepes: En un bol grande, bate los huevos. Añade la harina tamizada y mezcla hasta que no queden grumos. Incorpora poco a poco la leche, batiendo constantemente para obtener una masa lisa. Agrega el aceite o la mantequilla derretida y la pizca de sal. Deja reposar la masa en la nevera durante al menos 30 minutos (o incluso una hora, ¡cuanto más repose, mejor!).
- Calienta una sartén antiadherente (de unos 20-22 cm de diámetro) a fuego medio y engrásala ligeramente con mantequilla. Vierte un cacito de masa, inclinando la sartén para que se extienda por toda la base formando una capa fina. Cocina por un lado hasta que los bordes se doren y burbujeen (aproximadamente 1-2 minutos), luego dale la vuelta con una espátula y cocina por el otro lado. Repite hasta terminar la masa, apilando los crepes en un plato.
- Preparamos el relleno: En una sartén grande con un chorrito de aceite de oliva, sofríe la cebolla picada a fuego medio-bajo hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina un minuto más.
- Incorpora los champiñones laminados y sube el fuego. Cocina hasta que suelten su agua y se doren ligeramente. Si usas vino blanco, añádelo ahora y deja que se evapore el alcohol.
- Agrega el pollo desmenuzado (si no está cocido, puedes saltearlo en este punto hasta que esté hecho) y mezcla bien con el resto de ingredientes. Salpimenta al gusto. Retira del fuego y reserva.
- Preparamos la bechamel ligera: En un cazo, calienta el aceite de oliva (o mantequilla) a fuego medio. Añade la harina y remueve constantemente con unas varillas durante un minuto para formar un roux ligero.
- Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover con las varillas para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo hasta que la salsa espese y tenga la consistencia deseada. Salpimienta y añade nuez moscada al gusto.
- Montaje y horneado: Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo. Extiende un crepe sobre una superficie plana. Coloca una porción generosa del relleno en el centro y dóblalo o enróllalo. Repite con todos los crepes y colócalos en una fuente apta para horno ligeramente engrasada.
- Cubre los crepes con la bechamel ligera, asegurándote de que queden bien bañados. Espolvorea con el queso rallado por encima.
- Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté gratinado y burbujeante. Retira del horno, decora con un poco de perejil fresco picado y sirve inmediatamente. ¡A disfrutar!
Consejos de Nuria:
- Variantes del relleno: Si quieres una versión vegetariana, sustituye el pollo por espinacas salteadas y trocitos de queso de cabra, o por una mezcla de verduras asadas. También puedes añadir un toque de queso crema al relleno para una textura aún más melosa.
- Crepes perfectos: Si te cuesta que los crepes salgan finos y sin romperse, ¡no te preocupes! El truco está en la temperatura de la sartén (ni muy alta ni muy baja) y en la cantidad de masa. La primera siempre es la de «prueba». Para evitar grumos en la masa, puedes usar una batidora de mano.
- Bechamel sin grumos: Asegúrate de que la leche que añades al roux esté templada, no fría, y de incorporarla muy poco a poco mientras bates sin parar. Si aun así te quedan grumos, puedes pasar la bechamel por un colador fino o darle un golpe de batidora de mano.
- Prepara con antelación: Los crepes y el relleno se pueden preparar el día anterior y guardar en la nevera por separado. Al día siguiente, solo tendrás que montar y gratinar. ¡Ideal para ahorrar tiempo!
- Toque extra de sabor: Prueba a añadir un poquito de queso parmesano rallado a la bechamel para intensificar su sabor. O si te gusta el picante, un poco de cayena al relleno.
Espero de corazón que esta receta de crepes rellenos de pollo, champiñones y bechamel ligera se convierta en uno de vuestros clásicos. Es un plato reconfortante, lleno de sabor y que siempre arranca una sonrisa. No dudéis en dejarme un comentario si la probáis, contarme qué os ha parecido o si le habéis dado vuestro toque personal. ¡Me encanta leeros! Y si tenéis alguna sugerencia para la próxima receta, ya sabéis que podéis pedírmela a través de nuestro formulario. ¡Hasta la próxima, chefs!
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