¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Hay algo más reconfortante y delicioso que unas croquetas caseras? Esas pequeñas joyas doradas que, al morderlas, te transportan directamente a la cocina de la abuela, a las tapas del domingo o a cualquier celebración. Hoy vamos a elevar el listón con una versión que os va a enamorar: Croquetas cremosas de jamón y queso curado. Olvídate de las compradas, porque una vez pruebes estas, no querrás otras. Son perfectas para un entrante elegante, un picoteo con amigos o simplemente para darte un capricho. La combinación del salado del jamón con el toque intenso del queso curado y esa bechamel tan suave… ¡es magia pura en cada bocado! Prepara tu delantal, que hoy vamos a crear auténtica felicidad en la cocina.
Tiempo de preparación: 30 minutos (+ 2 horas de reposo)
Dificultad: Media
Raciones: Para 4-6 personas
Ingredientes
- 40 g de mantequilla sin sal
- 40 g de harina de trigo común
- 500 ml de leche entera (tibia)
- 100 g de jamón serrano o ibérico, picado muy fino
- 50 g de queso curado (Manchego, Grana Padano, etc.), rallado o picado finamente
- 1/4 de cebolla pequeña (opcional), picada muy fina
- Nuez moscada recién rallada al gusto
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Para el rebozado: 2 huevos grandes batidos
- Para el rebozado: 200 g de pan rallado fino
- Abundante aceite de oliva virgen extra para freír
Preparación paso a paso
- Prepara la base: En una sartén o cacerola de fondo grueso, derrite la mantequilla a fuego medio. Si decides usar cebolla, añádela ahora y sofríe hasta que esté transparente y suave, sin que coja color (unos 3-5 minutos).
- Haz la roux: Agrega la harina a la mantequilla (y cebolla, si la usas) y cocina, removiendo constantemente con una cuchara de madera o una varilla, durante 2-3 minutos. Esto tostará la harina y evitará que la bechamel sepa a crudo.
- Añade la leche: Vierte la leche tibia poco a poco, en un chorro fino, sin dejar de remover vigorosamente con una varilla para evitar la formación de grumos. Continúa cocinando a fuego medio-bajo, removiendo constantemente, hasta que la bechamel espese y esté lisa y brillante.
- Incorpora los sabores: Una vez que la bechamel tenga la consistencia deseada (debe ser densa pero cremosa), retira del fuego. Añade el jamón picado y el queso curado rallado. Remueve bien hasta que el queso se haya fundido por completo. Ralla un poco de nuez moscada y salpimienta al gusto. Ten precaución con la sal, ya que el jamón y el queso ya aportan bastante.
- Enfría la masa: Vierte la masa de croquetas en una fuente plana, extiéndela bien y cúbrela con papel film, asegurándote de que el film esté en contacto directo con la superficie de la masa para evitar que se forme costra. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera en la nevera durante al menos 2 horas, o idealmente de un día para otro, hasta que esté muy firme y sea fácil de manejar.
- Forma las croquetas: Una vez que la masa esté bien fría y compacta, toma porciones con dos cucharas o con las manos ligeramente engrasadas (para que no se pegue) y dales forma ovalada o redonda, según tu preferencia.
- Reboza las croquetas: Prepara tres platos hondos: uno con la harina (si deseas un rebozado extra), otro con los huevos batidos y el tercero con el pan rallado. Pasa cada croqueta primero por la harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo batido y, finalmente, por el pan rallado, asegurándote de que quede bien cubierta por todos lados. Para un rebozado más consistente y crujiente, puedes pasarla de nuevo por huevo y pan rallado.
- Fríe las croquetas: Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén profunda o freidora a fuego medio-alto (alrededor de 170-180°C). Fríe las croquetas en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite, girándolas, hasta que estén doradas uniformemente por todos lados.
- Escurre y sirve: Retira las croquetas fritas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve inmediatamente y prepárate para disfrutar de su increíble cremosidad y sabor.
Consejos de Nuria:
- La Bechamel es clave: La clave de unas croquetas excepcionalmente cremosas reside en una bechamel de la densidad perfecta. Debe ser lo suficientemente espesa para mantener la forma, pero fluida al paladar. Cocínala a fuego lento y remueve sin cesar. Si por algún motivo te quedan grumos, un truco es usar una batidora de mano antes de añadir el jamón y el queso para conseguir una textura sedosa.
- Reposo, ¡fundamental!: Bajo ninguna circunstancia te saltes el paso del reposo de la masa en la nevera. La masa debe estar muy fría y compacta para que sea fácil de manipular al formar las croquetas y, sobre todo, para que no se deshagan al freír. Un mínimo de 2 horas es sagrado, pero si puedes dejarla de un día para otro, ¡aún mejor!
- Doble rebozado para el éxito: Si buscas una textura extra crujiente en el exterior y un contraste perfecto con el interior suave, opta por un doble rebozado. Pasa la croqueta por huevo, luego por pan rallado, y repite el proceso: de nuevo huevo y, finalmente, otra capa de pan rallado. ¡La diferencia es notable!
- La temperatura del aceite importa: Este es un punto crítico. Fríe las croquetas con abundante aceite y asegúrate de que esté bien caliente (sin humear, idealmente entre 170-180°C). Si el aceite está demasiado frío, las croquetas absorberán demasiado y quedarán aceitosas. Si está excesivamente caliente, se quemarán por fuera antes de que el interior alcance la temperatura adecuada.
- Variantes para todos los gustos: No te limites. Una vez que domines la técnica, experimenta con otros rellenos. Prueba con setas y un toque de trufa, pollo asado desmigado y un poco de curry, bacalao confitado, o incluso una deliciosa versión vegetariana con espinacas y piñones. ¡El límite es tu imaginación!
¡Y ahí lo tenéis! Unas croquetas caseras espectaculares que os convertirán en el rey o la reina de cualquier reunión. La satisfacción de hacerlas tú mismo no tiene precio, y el sabor… ¡indescriptible! Anímate a prepararlas y cuéntanos en los comentarios qué te han parecido. Si tienes alguna sugerencia o quieres que preparemos una variante en el futuro, no dudes en escribirnos a través de nuestro formulario de contacto. ¡Hasta la próxima receta, cocinillas!
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