Ensalada de uvas asadas, burrata y avellanas con vinagreta de miel

3 septiembre 2026 imagen

¡Hola, amantes de la buena mesa! ¿Cómo estáis? Espero que con muchas ganas de seguir explorando sabores nuevos y, sobre todo, de disfrutar de platos que nos sorprendan sin complicarnos la vida. Hoy os traigo una receta que, os lo aseguro, se va a convertir en uno de vuestros imprescindibles para esos días en los que buscáis algo fresco, original y con un toque gourmet. Estamos hablando de una Ensalada de Uvas Asadas, Burrata y Avellanas con Vinagreta de Miel. Es la candidata perfecta para una comida ligera de verano, un entrante sofisticado en cualquier reunión, o simplemente para darle un giro delicioso a vuestro menú semanal. La combinación de la dulzura caramelizada de las uvas asadas con la cremosidad de la burrata y el crujiente de las avellanas es, sencillamente, magia. ¡Preparaos para un festival de texturas y sabores!

  • 🕒 Tiempo de preparación: 20 minutos + 15 minutos de asado
  • 🔥 Dificultad: Fácil
  • 🍽️ Raciones: Para 4 personas
  • 300 g de uvas rojas o negras sin semillas
  • 2 bolas de burrata fresca (aproximadamente 250 g en total)
  • 50 g de avellanas tostadas y picadas gruesas
  • 100 g de mezcla de hojas verdes (rúcula, espinacas tiernas, lechuga variada)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para las uvas)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Para la vinagreta de miel:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico blanco o de sidra
  • 1 cucharada de miel (o al gusto, si te gusta más dulce)
  • 1 cucharadita de mostaza Dijon suave
  • Sal y pimienta al gusto
  1. Prepara y asa las uvas: Precalienta el horno a 200°C (400°F). Lava bien las uvas y sécalas. En un bol, mézclalas con 2 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta. Extiéndelas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Ásalas durante 15-20 minutos, o hasta que estén ligeramente tiernas, arrugadas y empiecen a caramelizarse. Retira del horno y deja enfriar a temperatura ambiente.
  2. Prepara la vinagreta de miel: Mientras las uvas se asan, en un recipiente pequeño, combina las 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, el vinagre, la miel, la mostaza Dijon, sal y pimienta. Bate enérgicamente con un tenedor o varillas hasta obtener una emulsión homogénea. Prueba y ajusta el dulzor o la acidez a tu gusto.
  3. Monta la ensalada: En una fuente grande o en platos individuales, distribuye la mezcla de hojas verdes como base.
  4. Añade las uvas y la burrata: Una vez que las uvas asadas estén templadas o frías, distribúyelas sobre las hojas verdes. Con cuidado, rompe las bolas de burrata con las manos en trozos irregulares y colócalas delicadamente entre las uvas y las hojas.
  5. Finaliza con las avellanas: Espolvorea las avellanas tostadas y picadas sobre toda la ensalada para aportar ese toque crujiente tan deseado.
  6. Adereza y sirve: Justo antes de servir, riega generosamente la ensalada con la vinagreta de miel. Sirve inmediatamente y ¡a disfrutar de esta maravilla!
  • Experimenta con los frutos secos: Si no tienes avellanas, puedes usar nueces pecanas, pistachos o almendras laminadas. Tostarlos ligeramente en una sartén seca antes de picarlos potencia aún más su sabor.
  • Cambia el queso: ¿No encuentras burrata? La mozzarella fresca de buena calidad o un queso de cabra suave y cremoso también funcionarán de maravilla. Incluso un ricotta batido podría darle un toque diferente.
  • Un toque extra de sabor: Prueba a añadir unas hojas de menta fresca o albahaca troceadas a la ensalada justo antes de servir. Su aroma elevará el plato a otro nivel. Un chorrito de reducción de vinagre balsámico también sería espectacular.
  • Elige bien las uvas: Las uvas rojas o negras sin semillas son ideales por su dulzor y el contraste de color, pero cualquier uva de mesa sin pepitas que tengas a mano servirá.
  • Anticipación para fiestas: Las uvas se pueden asar con uno o dos días de antelación y guardar en un recipiente hermético en la nevera. La vinagreta también puede prepararse y conservarse. Monta la ensalada justo antes de comer para que las hojas estén frescas y la burrata en su punto.
  • Maridaje sugerido: Esta ensalada combina a la perfección con un vino blanco fresco y afrutado, como un Sauvignon Blanc, un Albariño o incluso un rosado ligero.

¡Y listo! Una ensalada de ensueño, llena de contrastes que te dejarán con ganas de repetir. Es la prueba de que lo sencillo no tiene por qué ser aburrido, ¡sino todo lo contrario! Anímate a prepararla y verás cómo sorprendes a todos con esta combinación tan original y deliciosa. Me encantaría saber qué os ha parecido o si le habéis dado algún toque personal. Dejad vuestros comentarios abajo y si tenéis alguna receta en mente que os gustaría ver en el blog, no dudéis en sugerírmela a través de nuestro formulario. ¡Hasta la próxima, cocinillas!


Descubre más desde Hoy Cocina Nuria

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio