¡Hola, amantes de la buena repostería! ¿Listos para una aventura de sabor que os va a volar la cabeza? Hoy os traigo una receta que se ha convertido en una de mis favoritas para esas tardes de sofá y manta, o para sorprender en cualquier reunión: unas galletas blandas de tahini, cacao y sal marina. Olvidaos de las galletas tradicionales, porque estas tienen un toque exótico y sofisticado que las hace irresistibles. La combinación del tahini, con su sabor a sésamo tostado, el amargor profundo del cacao y el destello salado de la flor de sal, crea una sinfonía de sabores y texturas que os dejará pidiendo más. Son suaves, masticables y simplemente perfectas para mojar en el café o disfrutar solas. ¡Os aseguro que no podréis parar!
Tiempo de preparación: 25 minutos (+ 12 minutos de horneado)
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 18-20 galletas
Ingredientes
- 115g mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 100g azúcar moreno (muscovado para más humedad y sabor)
- 50g azúcar granulado
- 1 huevo grande, a temperatura ambiente
- 60g tahini de buena calidad (bien mezclado)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 180g harina de trigo todo uso
- 30g cacao en polvo sin azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/2 cucharadita de sal marina fina
- Flor de sal o escamas de sal marina, para espolvorear
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Cubre una o dos bandejas para hornear con papel vegetal.
- En un bol grande, bate la mantequilla con el azúcar moreno y el azúcar granulado hasta obtener una mezcla suave y cremosa (unos 2-3 minutos).
- Añade el huevo, el tahini y el extracto de vainilla. Bate hasta que todo esté bien incorporado y la mezcla sea homogénea. Puede que parezca un poco cortada al principio, pero seguirá batiendo hasta integrarse.
- En otro bol, tamiza la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y la sal marina fina.
- Incorpora gradualmente los ingredientes secos a la mezcla húmeda, batiendo a baja velocidad solo hasta que la harina se integre. No batas en exceso.
- Con la ayuda de una cuchara de helado pequeña o tus manos ligeramente enharinadas, forma bolas de masa de unos 3-4 cm de diámetro. Colócalas en la bandeja preparada, dejando suficiente espacio entre ellas.
- Presiona ligeramente cada bola de masa con la palma de la mano o el fondo de un vaso para aplanarlas un poco.
- Espolvorea generosamente cada galleta con flor de sal o escamas de sal marina.
- Hornea durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente firmes y el centro aún se vea un poco blando y brillante. No las hornees en exceso si quieres que queden blandas.
- Saca la bandeja del horno y deja enfriar las galletas en la propia bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente. Esto evitará que se rompan.
Consejos de Nuria:
- Calidad del tahini: Usa un tahini cremoso y de buena calidad. Antes de usarlo, asegúrate de mezclarlo bien en su envase si la grasa se ha separado en la parte superior. Esto asegura una textura homogénea en las galletas y un sabor óptimo.
- No sobre hornees: La clave para unas galletas blandas y masticables es no hornearlas en exceso. El centro debe parecer ligeramente crudo y brillante cuando las saques del horno; se terminarán de cocinar con el calor residual de la bandeja.
- La magia de la sal: No escatimes con la flor de sal o las escamas de sal marina al final. Es el toque mágico que realza todos los sabores (dulce, amargo, tostado) y añade una textura crujiente deliciosa.
- Variantes a tu gusto: Para un toque extra de indulgencia, puedes añadir chispas de chocolate (blanco, con leche o negro) a la masa. Un poco de ralladura de naranja también combina divinamente con el cacao y el tahini, dándoles un toque cítrico y fresco.
- Almacenamiento perfecto: Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 5 días para mantener toda su suavidad y frescura. Si te apetece, también puedes congelar la masa cruda en bolitas y hornearlas directamente cuando te venga el antojo.
¡Y ahí lo tenéis! Una receta sencilla pero espectacular que os abrirá un mundo de nuevos sabores. Estas galletas blandas de tahini, cacao y sal marina son la prueba de que a veces, los ingredientes menos esperados son los que crean las mejores armonías. Animaos a prepararlas y compartid vuestra experiencia conmigo. ¿Quizás queráis una versión vegana o sin gluten para la próxima? ¡Dejadme vuestros comentarios o sugerencias en el formulario de contacto! ¡Hasta la próxima receta, cocinillas!
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