¡Hola, queridos amantes de la buena mesa! ¿Qué tal si hoy nos atrevemos a darle una vuelta de tuerca a uno de nuestros platos favoritos? Porque sí, a veces la rutina se rompe con una buena pizza, pero ¿y si esa pizza viene con un toque de sofisticación que nos transporta directamente a Italia? Hoy os traigo una receta que es pura poesía para el paladar: la Pizza Blanca de Mortadela, Burrata y Pistacho. Es una delicia que rompe con la tradición del tomate, optando por una base cremosa y unos ingredientes que, os lo aseguro, son una fiesta de sabores y texturas. Perfecta para una cena informal con amigos, una noche de cine en casa o simplemente para darte un capricho gourmet sin complicaciones. ¡Preparaos para impresionar y, sobre todo, para disfrutar muchísimo!
Tiempo de preparación: 20 minutos de preparación + 15 minutos de horneado
Dificultad: Fácil
Raciones: Para 4 personas
Ingredientes
- 1 base de pizza fresca (aproximadamente 250-300g), de buena calidad
- 200g de mortadela italiana de buena calidad, cortada en lonchas finas
- 2 burratas frescas (unos 125g cada una)
- 50g de pistachos pelados y ligeramente tostados (sin sal)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal marina en escamas
- Pimienta negra recién molida
- Opcional: Hojas frescas de albahaca o un poco de ralladura de limón para el toque final
Preparación paso a paso
- Precalienta el horno: Enciende el horno a 220°C (425°F) con calor arriba y abajo. Si tienes una piedra para pizza, colócala dentro para que se caliente bien. Si no, usa una bandeja de horno.
- Prepara la base: Extiende la masa de pizza sobre papel de horno o directamente sobre la bandeja ligeramente aceitada. Pincela la superficie generosamente con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, espolvorea con sal marina en escamas y un poco de pimienta negra.
- Añade la mortadela: Distribuye las lonchas finas de mortadela de manera uniforme sobre la base de la pizza. Puedes arrugarlas un poco para que queden más vistosas.
- Hornea la pizza: Con cuidado, introduce la pizza en el horno (o deslízala sobre la piedra caliente). Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que la base esté dorada y crujiente, y la mortadela empiece a soltar sus aromas.
- El toque final de burrata y pistachos: Retira la pizza del horno. Abre las burratas con las manos o un cuchillo y distribúyelas en trozos sobre la pizza caliente. Espolvorea los pistachos tostados por encima.
- Emplata y sirve: Riega la pizza con la cucharada restante de aceite de oliva virgen extra, añade un poco más de pimienta negra recién molida y, si te apetece, unas hojas de albahaca fresca o un toque de ralladura de limón para realzar los sabores. Sirve inmediatamente y disfruta de esta maravilla.
Consejos de Nuria:
- La calidad importa: Para una receta con tan pocos ingredientes, la calidad es clave. Busca una mortadela de buena procedencia y una burrata fresca que se deshaga en la boca. ¡La diferencia será abismal!
- Tuesta los pistachos: Aunque puedes usarlos sin tostar, darle un golpe de calor en una sartén seca durante unos minutos realza su sabor y los hace más crujientes. ¡No los quemes!
- Temperatura de la burrata: La burrata está mejor a temperatura ambiente. Sácala de la nevera unos 30 minutos antes de usarla para que su interior cremoso se exprese al máximo al contacto con la pizza caliente.
- Variantes gourmet: Si quieres elevarla aún más, puedes añadir unas láminas finas de trufa negra o unas gotas de aceite de trufa al final. También puedes poner un poco de ralladura de limón al momento de servir para un contraste cítrico espectacular.
- Acompañamiento ideal: Esta pizza es tan completa que no necesita mucho. Una ensalada verde fresca con un aliño sencillo será el contrapunto perfecto para equilibrar los sabores intensos.
- ¿Masa casera? Si eres un valiente y te animas a hacer la masa de pizza casera, ¡el resultado será aún más espectacular! Solo recuerda añadir unos 30-60 minutos adicionales al tiempo de preparación para el levado.
Espero de todo corazón que esta Pizza Blanca de Mortadela, Burrata y Pistacho se convierta en una de vuestras recetas favoritas. Es la prueba de que, a veces, la simplicidad y la calidad son el camino directo a la felicidad culinaria. Animaos a prepararla y contadme en los comentarios qué os ha parecido. Si tenéis alguna sugerencia o queréis que prepare una variante de vuestro plato favorito, no dudéis en usar el formulario de contacto. ¡Hasta la próxima receta, bon appétit!
Descubre más desde Hoy Cocina Nuria
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



